Internacional

Assange: ¿Periodista o espía héroe o villano? Por Ricardo Urzúa M.

Ricardo Urzúa Munita

Periodista, Consejero Nacional del Colegio de Periodistas de Chile, Director de la Fundación Fray Camilo Henríquez

¿Es que la democracia y la verdad entraron en una situación de riesgo?

El australiano Julian Assange pasará a la historia porque tras denunciar abusos de tropas norteamericanas en las guerra de Irak y Afganistán, señalando que lo había hecho como parte de su actividad periodística, finalmente suscribió un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos, en que aceptó cargos por actividades de espionaje.

Assange, fundador del medio electrónico Wikileaks, podría decir que el acuerdo fue estratégico, para poder retornar a Australia en libertad, tras pasar quince años huyendo de la justicia norteamericana.

Estuvo refugiado en la embajada de Ecuador en Londres, hasta que fue enviado a la prisión londinense de Belmarsh. Desde que se llegó al acuerdo, viajó a Saipán, en las Islas Marianas del Norte, territorio de los Estados Unidos, donde ante una jueza aceptó los cargos de violar la disposición sobre conspiraciones de la Ley de Espionaje de los Estados Unidos.

Entonces, ¿era periodista o espía?

Según su relato, el objetivo de WikiLeaks era recibir denuncias de personas que no encontraban otro lugar donde publicar situaciones que objetaban.

Así, en 2010 se involucra en su gran mérito al denunciar abusos como crímenes y torturas cometidas por las tropas norteamericanas en la Guerra de Irak.

WikiLeaks publicó cables y cientos de miles de documentos del Departamento de Estado de EE. UU. filtrados por Bradley Manning, un ex analista de inteligencia del ejército, que hoy se llama Chelsea Manning.

Documentos de la guerra en Afganistán decían que las tropas estadounidenses mataron a cientos de civiles en incidentes no denunciados.

Aunque Assange era un hacker muy especializado, se descubrió que la información le había sido enviada de manera electrónica por el cabo Manning, quien fue sentenciado a 35 años de prisión por violación del Acta de Espionaje, pero la pena fue conmutada por el presidente Barack Obama.

Después Minning se sometió a una cirugía de reasignación de género.

Assange, antes de WikiLeaks no tenía pasado periodístico ni había estudiado la profesión.

También ha sido descrito como programador y activista de internet, ya que como autodidacta, tiene estudios incompletos en física y matemáticas, además de filosofía y neurociencia.

Sin embargo, haciendo uso de de la libertad de expresión, como cualquier ciudadano de un país democrático, usó un espacio donde ya hubo muchos casos relevantes, tantos en los Estados Unidos como en Chile.

En EEUU

En 1971 un hombre filtró Los Papeles del Pentágono cuando envió a The New York Times y a The Washington Post siete mil páginas de documentos secretos del gobierno de Estados Unidos.

Revelaban que desde un principio se sabía era poco probable que Estados Unidos pudiera ganar la guerra de Vietnam y que continuarla solo aumentarían las bajas.

Además demostraban que el presidente Lyndon Johnson mintió al Congreso y al pueblo estadounidense sobre el estado de la participación de su país en Vietnam para intensificar la participación estadounidense en el conflicto, pasando desde 60 mil a 500 mil soldados.

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Particularmente delicada fue la información sobre el incidente del golfo de Tonkín, en que Washington informó de dos incidentes entre fuerzas norteamericanas y de Vietnam del Norte, pero uno no ocurrió nunca.

Los documentos los filtró Daniel Ellsberg, analista militar que participó en la elaboración del estudio secreto sobre la guerra de Vietnam, quien finalmente, fue dejado en libertad por el juez, al rechazar el caso diciendo que hubo conducta dolosa e interceptación ilegal de llamadas por parte del gobierno (de Nixon) en su búsqueda de evidencia.

Un segundo caso es el escándalo de Watergate, una historia de corrupción y encubrimiento a partir de la denuncia de espionaje al partido Demócrata, que finalmente llevó a la renuncia de Nixon a la presidencia, en 1974.

Los hechos fueron denunciados por dos jóvenes periodistas de The Washington Post, Bob Woodward y Carl Bernstein.

Sus reportajes revelaron una campaña de espionaje político y sabotaje para reelegir a Nixon.

El informante, conocido como “Garganta Profunda” , los orientaba respecto a quienes estaban involucrados en el escándalo.

Tres décadas después Garganta Profunda fue identificado como Mark Felt, subdirector del FBI en los 70.

En Chile algunos medios de comunicación, como las radios Balmaceda, Chilena y Cooperativa tuvieron que soportar las amenazas de la dictadura en tiempos de la dictadura, cuando informaron sobre la existencia de detenidos-desaparecidos, pese al intento y presiones de las autoridades por negarlo.

Un problema que deben enfrentar muchas democracias, es el enfrentamiento entre la libertad de expresión y las doctrinas de seguridad nacional, de las cuales se aprovechan algunos sectores como  los violadores de derechos humanos, para intentar mantener escondidos sus deleznables actos.

Periodismo en riesgo

Para algunos observadores, es delicado que el gobierno de EE.UU. haya insistido que el periodismo básico puede constituir una violación de la Ley de Espionaje, porque puede ser una acción amedrantadora contra el periodismo.

Y es que una de las tareas de esta profesión es incomodar al poder.y la violación de Derechos Humanos no es un tema estratégico, como intentan hacerlo aparecer, sino de profunda humanidad, y para eso es la libertad de información.

¿Es que la democracia y la verdad entraron en una situación de riesgo?

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