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La princesa del pop, el basquetbolista estrella, la selfie y el golpe: la nueva teleserie de Britney Spears

Las Vegas, Estados Unidos

Agencias

La cantante quiso tomarse una foto con el deportista, pero al momento de acercarse y tocarle el hombro, fue agredida por uno de los guardias de seguridad.

Cuando todo parecía estar en calma en la vida de Britney Spears, un encuentro -¿o desencuentro?- en un restaurante de Las Vegas de la princesa del pop con Victor Wembanyama, el basquetbolista francés de 19 años estrella de la NBA y reciente adquisición de los San Antonio Spurs, la tiene nuevamente en las noticias.

La noticia la publicó el sitio de espectáculos TMZ.

¿Qué pasó?

Las versiones de Spears, Wenbanyama y de la policía coinciden en: los hechos ocurrieron en el restaurante Catch, situado en el lujoso hotel con casino Aria, donde cenaba el deportista y al que llegó la cantante junto a su esposo, Sam Asghari y dos acompañantes. Entonces Spears divisó al deportista y se acercó para saludarlo, expresarle su admiración, y hacerse una foto con él. En ese momento, un guardia de seguridad se habría dirigido bruscamente a la artista para evitar que se acercara al francés, tanto que llegó a darle una bofetada.

Según un testigo que habló con TMZ, las gafas de Spears volaron de su cara y se estrellaron contra el suelo.

Tras el incidente, Spears y sus acompañantes se sentaron en la mesa.

De ahí en más, las versiones varían.

La versión inicial, según TMZ, fue que el guardia de seguridad de Wembanyama se acercó hasta ellos y pidió disculpas, que la cantante aceptó. “Cuando te sabes invadido por los fans… ya sabes cómo es”, le dijo él que, al parecer, no la reconoció en un primer momento.

Spears asegura que nunca recibió esas disculpas y que, de hecho, las está esperando.

Su marido, Sam Asghari, publicó en Instagram: “Me opongo a la violencia en todas sus formas, especialmente si no hay una justificación por tener que defenderte a ti mismo o a alguien que no puede. La autodefensa puede ser inevitable, pero la defensa de cualquier mujer, especialmente de mi mujer, no es discutible. Considero que mi reacción responde a lo ocurrido, y espero que el hombre en cuestión aprenda una lección y vea su falta de respeto a las mujeres. Gracias por el apoyo”.

En un segundo mensaje, que borró un par de horas después: “El comportamiento violento y fuera de control por parte de un guardia de seguridad no puede arrojar sombras sobre los méritos de un gran joven al alza”, afirmaba, arrobando el perfil de Wembanyama. “La culpa debe recaer en el cobarde que hizo esto, en la gente que lo contrató sin una investigación adecuada y en una cultura sistemática de desprecio por las mujeres del mundo del deporte y el entretenimiento. No me puedo imaginar un escenario en el que una fan desarmada expresando cualquier tipo de emoción o aprecio por una celebridad pueda llegar a ser atacada físicamente, y mucho menos pegarle en la cara por tocarle a alguien en el hombro. Se necesitan cambios desde arriba, los espero”.

Luego vino la explicación de Wembanyama -conocido ya como Wemba- en un canal de televisión de deportes estadounidense: «No vi lo que pasó porque iba caminando hacia delante y me dijeron: ‘No pares’. Pero esa persona me agarró por detrás, no me tocó el hombro, me agarró por detrás, y la seguridad la alejó», ha afirmado. «No sé con cuánta fuerza, la verdad. Pero la seguridad la echó fuera. No me paré para poder llegar y disfrutar de una cena agradable». Aseguró, también, que hasta “un par de horas después” no supo que esa mujer era Britney Spears, porque nunca le vio la cara.

La última en dar su versión de los hechos, a través de sus redes sociales, fue la cantante: «Las experiencias traumáticas no son nuevas para mí», comienza su carta, pero no estaba «preparada para lo que pasó anoche».

Ahí explica que reconoció a «un atleta», sin dar su nombre, en el lobby del hotel cuando se dirigía a cenar, y que en otro alojamiento lo encontró otra vez, ya sí cenando. «Decidí aproximarme a él y felicitarle por sus éxitos. Era realmente alto [Wembanyama mide casi 2,23 metros], así que le toqué en el hombro para llamar su atención. Soy consciente de las declaraciones del jugador cuando dice que le ‘agarré por detrás’, pero simplemente le toqué el hombro. Su guardia de seguridad me pegó en la cara sin mirar atrás, frente a una multitud. Casi derribándome y tirándome las gafas», describió.

«Los fans vienen hacia mí todo el rato. Incluso esa noche. Se me acercaron un grupo de unos 20 fans. Mi equipo de seguridad no le pegó a ninguno», reprochó.

«Me da mucha vergüenza compartir esta historia con el mundo, pero ya está ahí afuera. De todos modos, pienso que es importante compartirla y urgir a la gente que está en el ojo público a ser ejemplo y a tratar a todo el mundo con respeto», reflexionó la cantante. «Hay mucha violencia física en este mundo, a menudo tras puertas cerradas. Estoy al lado de todas las víctimas y mi corazón está con vosotros. Todavía espero una disculpa pública del jugador, de su equipo de seguridad o de la organización. Espero que lo hagan…», aseguró.

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