Política

¿Qué es el veto presidencial?

Javiera Sanzana

El gobierno del Presidente Gabriel Boric anunció que utilizará un veto en el proyecto de ley que busca realizar las elecciones municipales y regionales de octubre en dos días, con el fin de reponer en el texto la sanción por el incumplimiento del voto obligatorio, que fue desechada por falta de cuórum en el Senado.
Desde el retorno a la democracia, los Presidentes han presentado al menos ochenta vetos.

El gobierno del Presidente Gabriel Boric anunció que utilizará un veto en el proyecto de ley que busca realizar las elecciones municipales y regionales de octubre en dos días, con el fin de reponer en el texto la sanción por el incumplimiento del voto obligatorio, que fue desechada por falta de cuórum en el Senado.

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El veto presidencial es una herramienta histórica en la constitución chilena. De hecho, el proyecto constitucional de 1818, cuando Bernardo O’Higgins lideraba el país, incluía un artículo que establecía que cualquier nueva ley, reglamento o reforma debía ser consultada previamente con el supremo director.

Desde el retorno a la democracia, los Presidentes han presentado al menos ochenta vetos.

ACTUAL ADMINISTRACIÓN

La actual administración ya ha hecho uso de esta herramienta legislativa en proyectos como el de delitos de “cuello y corbata”, la iniciativa sobre Infraestructura Crítica y la norma contra las usurpaciones.

El veto es una atribución del Presidente de la República para modificar o rechazar un proyecto de ley. En la práctica, el veto presidencial somete nuevamente al Congreso a la discusión del proyecto, lo que significa que no es un veto absoluto en términos de prohibición o censura.

PLAZO ESTABLECIDO POR EL CONGRESO

La Constitución establece que el Presidente tiene un plazo de 30 días para promulgar una ley aprobada por el Congreso.

Según el artículo 73 de la Carta Magna, si el Presidente presenta observaciones, estas deben hacerse dentro de ese plazo, contado desde la fecha en que el Congreso comunica la aprobación del proyecto de ley.

Estas observaciones, conocidas como veto, pueden ser aditivas, supresivas o sustitutivas.

TRAMITACIÓN DEL VETO

La tramitación del veto es similar a la de un proyecto de ley: pasa a la comisión técnica y, posteriormente, a Hacienda (si tiene normas de su competencia) o a la Sala.

La Ley 18.918 Orgánica Constitucional del Congreso Nacional describe en su capítulo III el trámite legislativo de los vetos aplicados por el Presidente de la República. Las observaciones se someten a votaciones separadas en ambas cámaras. Si todas las observaciones son aprobadas por la sala del Senado, la ley se despacha al Presidente para su promulgación.

En la Sala, la votación varía según el tipo de veto:

ADITIVO

El Presidente añade un texto al proyecto aprobado por el Congreso Nacional. Si las dos Cámaras aprueban las observaciones, el proyecto se convierte en ley y se devuelve al Presidente para su promulgación.

Si la adición es rechazada, el texto queda listo para ser promulgado en su forma original.

SUSTITUTIVO O SUPRESIVO

El Presidente decide sustituir o suprimir una parte o la totalidad del proyecto.

En ambos casos, la Cámara de origen vota para aprobar o rechazar el veto.

Si la Cámara aprueba las observaciones, el texto se remite a la Cámara Revisora.

Si ambas Cámaras aprueban las observaciones, el proyecto se convierte en ley y se devuelve al Presidente para su promulgación.

RECHAZO DE OBSERVACIONES

Si alguna observación es rechazada, los parlamentarios pueden insistir en el texto original con un cuórum de 2/3 en ambas cámaras. Si no se alcanza este cuórum, el artículo en cuestión no se considerará parte de la ley, siempre que se trate de vetos supresivos o sustitutivos.

En caso de que se rechazaran todas o algunas observaciones, se realiza una nueva votación para insistir en el texto aprobado por el Congreso Nacional. Se necesitan al menos 2/3 de votos afirmativos de los legisladores presentes. Para normas con cuórum especial, este también debe alcanzarse en la insistencia.

Si no se alcanza dicho cuórum, no habrá ley en los puntos objeto del veto y, en su lugar, se aplicarán normas supletorias relacionadas.

Si se aprueba la insistencia, el texto pasa a la Cámara Revisora, donde se sigue el mismo procedimiento.

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