Nacional y economía

¿Qué hay tras el motín en la cárcel de Alta Seguridad?

Mario López M. Periodista

Son actualmente 31 los venezolanos recluidos en ese lugar, todos parte de la revuelta que tiene preocupadas a las autoridades.

¿Qué hay tras el motín en la cárcel de Alta Seguridad? Lo normal son más visitas, mejores condiciones o beneficios.

Pero no, los 31 reclusos todos de origen venezolano no tienen ello en mente.

Ya van cerca de tres semanas en que el grupo de rebeldes ataca a gendarmes, causa desórdenes y destrozos al interior del penal.

De hecho, cerca de 18 otros imputados han debido ser redestinados a otros centros de detención en protección de su seguridad.

Tres semanas de descontrol

Los informes de Gendarmería dan cuenta de la imposibilidad, con los medios y medidas disuasivas actuales, poder controlarlos.

Por ello decidieron recurrir a los tribunales, para que se les autorice otras medidas más potentes, pero dentro del marco legal, tanto en Chile como de organismos internacionales, de acuerdo a tratados suscritos y vigentes en Chile.

¿Quiénes están detrás del motín?

Suele segregarse negativamente a ciertos extranjeros cuando se habla de determinados delitos como secuestros, asesinatos y drogas, por ejemplo.

Los delitos y crímenes son tales sin perjuicio de la nacionalidad de quién los cometa. Sin embargo, en los últimos años en América y buena parte del mundo, tal hecho está siendo desvirtuado por la presencia de bandas organizadas internacionales.

La droga, los secuestros, el tráfico de órganos y la prostitución son su «especialidad». En especial el narcotráfico.

Informe demoledor

«Han participado fundamentalmente imputados de nacionalidad venezolana vinculados a organizaciones criminales, manteniéndose la mayoría de los chilenos al margen», parte señalando el informe de Gendarmería hecho llegar la Poder Judicial.

Agrega el escrito que «42 imputados siguen presos en la unidad. 31 de ellos han participado de la revuelta”. Otros 18 imputados han sido transferidos a otros recintos.

Entre los revoltosos, se encuentra Carlos González Vaca, alias ‘Estrella’, considerado líder de la facción chilena del Tren de Aragua. También participa Luis Lugo Machado, uno de los acusados por el asesinato del cabo Daniel Palma de Carabineros.

El «pasillo» de la droga

Nuestro país por años fue utilizado como pasadizo por narcotraficantes que buscaban aprovechar las «ventajas comparativas» de Chile en materia de comercio exterior.

Un país exportador, con inmensas costas y fronteras (más de 4.000 KM), permitía traficar hacia Europa y otros destinos sin levantar sospechas.

Desde Bolivia, Colombia y hasta Perú, era la ruta ideal para llegar a USA y Europa. Sin embargo, del mero tránsito se pasó abruptamente al consumo.

La droga llegó para quedarse

De acuerdo con las estadísticas de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), entre 1970 y 1990, se decomisaron 1.976 kilos de cocaína.

Y entre 1991 y 1994, se decomisaron 3.250 kilos, de lo cual el mayor porcentaje corresponde a pasta  base. El crecimiento exponencial es brutal.

De acuerdo a los datos del “Informe sobre el Consumo de Drogas en las Américas 2019” , elaborado por la Organización de Estados Americanos (OEA), Chile ya lideraba el consumo de estupefacientes en América del Sur.

Estadísticas demoledoras

Baste citar el informe del Fiscal Regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios en abril de 2024: «La cantidad de droga incautada en lo que va de este año en la Región de Antofagasta se elevó a 6,5 toneladas, lo que representa el 45% de toda la droga incautada a nivel nacional».

Según el Informe «Análisis del aumento de la delincuencia en Chile y correlación con la situación macro y microeconómica del país», documento acompañado por el Senador (DC) Iván Flores al Senado (2024), ingresaron al país por vía aérea, marítima y terrestre, un total de 95.489.790,75 gramos de diversas drogas entre 2020 y 2022.

Según cálculos policiales, se incauta del 30 al 50 por ciento de los narcóticos que ingresan a Chile.

Caldo de cultivo de mafias internacionales

La estrategia de negocios de los grandes Carteles de la droga en los 80, sobre todo en Latinoamérica, era el producir la droga que otros vendían.

Sin embargo, la multiplicación de las ganancias era tal, que el precio de venta del productor se elevaba en el consumo final, cientos de veces.

Por ejemplo, en Bolivia, un kilo de cocaína puede venderse a 2 mil dólares como precio mayorista.

Ese mismo kilo en Australia, según investigaciones oficiales, puede crecer a 270 mil dólares, una máquina de multiplicar dinero.

Negocio en escala

Ello motivó a las mafias internacionales a avanzar ya no solo en la producción, sino que además hacerse cargo de laboratorios y canales de distribución.

Ello implicó no solo mover logística, sino que también criminales que cuidaran las rutas y se preocuparan de organizar los puntos de venta.

Chile, no estuvo exento de este flagelo. A nadie le llama la atención ya el drama que se vive en extensos sectores del norte, centro y sur del país.

Los venezolanos compiten palmo a palmo el territorio

Mafias de ese país han ingresado a Chile a disputar el «mercado» con colombianos, bolivianos y mexicanos.

La desordenada migración de la última década, incluso impulsada por políticas populistas que invitaron a refugiarse en Chile sin seleccionar quién era aporte y quién no, ayudó a la debacle.

Quizás la más conocida por su ferocidad, el Tren de Aragua, se ha desperdigado por casi todo el territorio.

«Dueños de casa»

Por ello, no es de extrañar que la gran mayoría de los presos de la Cárcel de Alta Seguridad, hoy Recinto Especial Penitenciario de Alta Seguridad (Repas), los tenga como los mayores habitantes del lugar.

Son actualmente 31 los venezolanos recluidos en ese lugar, todos parte de la revuelta que tiene preocupadas a las autoridades.

Según informe de Gendarmería, los hechos comenzaron la mañana del jueves 6 de junio, oportunidad en que “efectuaron resistencia activa de los procedimientos penitenciarios dispuestos con ocasión de dichas amenazas”.

La razón tras el motín

El subsecretario de Justicia Jaime Gajardo, aclaró qué hay detrás de este «movimiento»:

“El objetivo que ellos tienen es inhabilitar esta cárcel para ser trasladados a cárceles con menores medidas de seguridad y eso, como gobierno, como ministerio, como Gendarmería no lo vamos a permitir”, aseguró.

Este mismo objetivo ha sido corroborado por Gendarmería. Pueden operar hacia el exterior de manera delictual (llamadas, coordinación de ilícitos, etc), pero no tienen otros internos de los cuales beneficiarse.

El motín ha ido en aumento y no parece detenerse

Un informe de la institución puesto en conocimiento de tribunales y el gobierno, establece que: “Esta situación se ha mantenido de manera sostenida, y no obstante las medidas de coerción que se han aplicado de manera particular en la presente causa, la actitud refractaria se mantiene, y se ha enfocado específicamente en la destrucción de las celdas individuales», asegura.

Y agrega: «Como consecuencia de lo anterior, se ha determinado por parte del jefe de Unidad que quienes no depongan dicha actitud se mantendrán con medidas especiales de seguridad en sus celdas”.

Imposibilitados de controlar a los revoltosos, ya con más de una decena de gendarmes heridos y cuantiosos daños, los tribunales y las autoridades han sido conminados a pronunciarse.

Las medidas propuestas

Se busca que los internos que prosigan con la destrucción del recinto y mobiliario, así con los ataques a gendarmes, sean engrillados de manos y pies durante las horas en que deben estar al interior de sus celdas mediante esposas.

El subsecretario Gajardo, señaló: ”Gendarmería le ha solicitado a los tribunales que tengan presente que, conforme a las normas del derecho internacional que rigen sobre esta materia, se va a comenzar a limitar la posibilidad de movimiento de estos internos al interior de sus celdas con medidas de seguridad, es decir, con elementos que permitan que ellos tengan una movilidad restringida tanto de pies como de manos”.

“Estamos en una situación excepcional donde se han tomado un conjunto de medidas para mantener la seguridad del establecimiento y de los funcionarios, y éstas no han sido suficientes”, indicó.

Selectiva, temporal y humanitaria

Así calificó el Gendarmería la medida requerida al Poder Judicial:

“no constituye una sanción, sino que responde a una estricta y necesaria medida de seguridad, las que Gendarmería de Chile ha ido aplicando de manera racional, fundada y con la pertinente progresividad, dando así cumplimiento a la normativa internacional en la materia”.

Consideran “indispensable adoptar esta medida excepcional de seguridad, la que ha sido debidamente comunicada por el jefe de Unidad, al director regional y al personal de salud de la unidad, para estar atentos a cualquier eventualidad”, indica la presentación a tribunales.

“Se aplicará en la medida que sea absolutamente necesaria, es decir, respecto de los internos que se detecte que mantienen esa actitud refractaria en particular”, señala el escrito.

Crisis que alcanza a otros penales

En los últimos días se ha conocido de graves riñas entre internos chilenos y extranjeros que ha dejado lesionados.

El 12 de junio pasado, en la cárcel Santiago Sur una riña generalizada dejó un saldo de múltiples heridos. En la oportunidad se enfrentaron chilenos con colombianos y venezolanos.

Al 1 de marzo de 2022, los extranjeros presos en cárceles chilenas eran 4.098. El 31 de marzo de 2024 llegaron a 8.057, según Gendarmería.

La experiencia internacional de motines en cárceles de Brasil, Ecuador y la misma Venezuela, dan cuenta de la necesidad de adoptar rápidas y drásticas medidas ahora.

Mira aquí las Estadísticas de ingreso de drogas

 

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