Política

Un error que cambia de bando sigue siendo un error

Víctor Maldonado R. Sociólogo

Licenciado en Sociología y Magíster en Ciencias Políticas, ambas de la Universidad de Chile.

Un error que cambia de bando sigue siendo un error, señala el sociólogo y Magíster en Ciencias Políticas, de la Universidad de Chile, Víctor Maldonado R.

Hay decisiones que resuelven lo que un partido hace y otras que dejan a los involucrados tan divididos como antes.

En el centro político, los partidos que optaron por el “En contra” no han vuelto a poner en discusión lo resuelto y su respaldo sigue siendo ampliamente aceptado.

No ha ocurrido lo mismo con la otra opción

Escoger el “A favor” ha resultado ser una empresa cuesta arriba.

En Demócratas la decisión se tomó, pero no ha cambiado la posición de ninguno de los que opinaban distinto.

Esto no deja de tener sentido porque esta fue una tienda política que se escindió de la Falange, precisamente, porque querían votar en el plebiscito de manera distinta a la oficial y no tuvieron espacio para ello.

No solo se vota una constitución

No se ve por qué habrían cambiado de modo de pensar. Lo contrario es mostrar una unidad forzada.

Este hecho tiene importancia porque muestra uno de los efectos que tendrá la realización del plebiscito y su desenlace.

Como es evidente, todos sabemos el efecto constitucional de lo que votaremos el 17 de diciembre, pero hay efectos propiamente políticos que conviene tener en cuenta desde ya.

El resultado práctico de que se apruebe ahora el cambio constitucional es que materializa la victoria de un bando sobre otro de un modo tan marcado que afecta la presentación de políticas públicas representativas de la centroizquierda y aún más de la izquierda.

Los que ganan lo hacen de una vez y para siempre

Como esta consecuencia altera la competición democrática, lo que se anunciará la misma noche en que se den a conocer los cómputos es el inicio de un proceso de plazo indefinido por revertir la situación.

El asunto no concluye, se eterniza.

Es lo más complicado de este curso de acción porque no soluciona nada.

Ningún actor político se ha planteado ni remotamente el desconocer la legitimidad de los resultados.

Callejón sin salida si triunfa el A Favor

Eso quedará fuera de discusión, lo mismo que empezar a buscar la modificación constitucional sin mediar ninguna demora.

Es muy sorprendente el hecho que por la vía del “A favor” se llegue a un callejón sin salida institucional.

Pone en el tapete el tema de la modificación de lo recién aprobado, cuando lo usual y necesario sería el encauce tranquilo de la actuación de todos los actores relevantes.

El plebiscito y su incidencia en las próximas elecciones

No es difícil imaginar que entraríamos en una etapa de definiciones electorales para municipios y gobernaciones en un ambiente polarizado en ascenso hacia las presidenciales.

En este escenario, los partidos de centro, por definición, quedarán reducidos a un papel secundario.

Es la opción “En contra” la que permite que los años dedicados a obtener una nueva Constitución termine con éxito.

Otra vez tropezar con la misma piedra

Un amplio consenso constitucional ya se tiene identificado y es el intento de agregar una ventaja adicional a la derecha lo que ha significado un desvío de última hora.

Salir del desvío es retomar la amplia vía del acuerdo producto de un consenso transversal.

La experiencia de la Convención fue que un producto muy ideologizado no es posible de enmendar con rectificaciones aportadas por la centroizquierda.

Ese intento no resultó creíble. Ahora puede ocurrir otro tanto porque un error que cambia de bando sigue siendo un error.

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