El reciente «acuerdo marco» sobre la explotación conjunta de minerales y tierras raras en Ucrania, anunciado por el presidente Volodymyr Zelensky, otorga a Washington la posibilidad de recuperar parte del costo del armamento suministrado a Kiev durante la invasión rusa. Sin embargo, Zelensky busca obtener a cambio garantías de seguridad que Donald Trump, en su retorno a la presidencia de Estados Unidos, no parece dispuesto a ofrecer. A continuación, exploramos los detalles de este acuerdo y su impacto geopolítico.
UN GIRO EN LA RELACIÓN ENTRE EE. UU. Y UCRANIA
Ucrania enfrenta un cambio drástico en el apoyo de su principal aliado. Con la llegada de Trump a la Casa Blanca, el respaldo estadounidense ha pasado de ser incondicional a estar sujeto a condiciones económicas y estratégicas. En este contexto, Zelensky se reúne con Trump en Washington este 28 de febrero para negociar un pacto sobre recursos minerales, en medio de una relación cada vez más tensa.
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La administración Trump ha presionado a Kiev para firmar un acuerdo que le permitiría recuperar parte de los miles de millones de dólares invertidos en armamento. A cambio, funcionarios ucranianos buscan garantizar la continuidad del apoyo militar y financiero. La negociación se desarrolla en un clima complicado, con Trump calificando a Zelensky de «dictador» y promoviendo negociaciones de paz con Rusia sin incluir a Ucrania en las discusiones.
BREAKING: In yet another stunning senior moment, Donald Trump either refuses to admit or cannot remember calling President Zelensky a dictator. President Biden would have been excoriated by the press for having a similar lapse.
Make sure everyone sees.pic.twitter.com/UquVU2au21
— Really American 🇺🇸 (@ReallyAmerican1) February 27, 2025
CLAVES DEL ACUERDO SOBRE MINERALES
El borrador del pacto establece que Ucrania aportará el 50% de los ingresos obtenidos de la explotación de recursos naturales para un fondo de reconstrucción gestionado conjuntamente con Estados Unidos. Aunque el texto no especifica los activos en cuestión, se ha mencionado la posibilidad de incluir minerales, petróleo, gas natural e infraestructura estratégica como terminales de gas natural licuado (GNL) y puertos.
El acceso a estas riquezas permitiría a Estados Unidos recuperar parte del costo del armamento suministrado a Kiev mediante un fondo de inversión vinculado a la venta de tierras raras ucranianas. Sin embargo, el acuerdo no contempla garantías de seguridad para Ucrania, lo que ha generado resistencia por parte del gobierno de Zelensky.
LOS MINERALES EN JUEGO
Ucrania posee importantes yacimientos de minerales estratégicos como uranio, titanio y litio, esenciales para sectores como la defensa, la electrónica y la energía. Además, alberga elementos de tierras raras, un grupo de 17 metales empleados en tecnologías de punta, desde dispositivos electrónicos hasta misiles guiados.
China domina la producción mundial de estos materiales, pero otros países, como Brasil y Vietnam, también poseen reservas significativas. La extracción de estos metales requiere el uso de productos químicos altamente contaminantes, lo que genera preocupaciones ambientales y costos elevados de producción.
UCRANIA Y SU ESTRATEGIA DE SUPERVIVENCIA
El acceso a sus recursos minerales es una de las cartas que Zelensky juega para mantener el apoyo occidental en la guerra contra Rusia. Su «Plan de la Victoria», presentado en 2024, incluye la explotación de estos recursos como una forma de financiar la resistencia ucraniana y atraer inversiones extranjeras.
El mandatario ha dejado claro que la oferta a EE. UU. no implica «regalar» los recursos del país, sino establecer asociaciones para su explotación conjunta. Sin embargo, Trump busca una transacción más directa, exigiendo que Ucrania devuelva rápidamente la ayuda recibida, incluyendo la entrega de minerales estratégicos por un valor que, según declaraciones del propio Trump, podría alcanzar los 500.000 millones de dólares.
UN EQUILIBRIO PRECARIO ENTRE ALIADOS
El posible acuerdo se negocia en un momento en el que Europa enfrenta desafíos financieros y políticos, lo que dificulta su capacidad para incrementar la ayuda a Ucrania. Mientras tanto, Trump ha dejado claro que EE. UU. no ofrecerá garantías de seguridad a Kiev, sugiriendo que ese rol corresponde a Europa.
Aún más alarmante para Ucrania es la posibilidad de que Trump limite el acceso a servicios esenciales como Starlink, la red de satélites de Elon Musk, fundamental para la conectividad del ejército ucraniano. La amenaza de retirar este servicio aumenta la presión sobre Zelensky para aceptar las condiciones impuestas por Washington.
Además, Trump ha insinuado que Ucrania «podría ser rusa algún día», una afirmación que socava los esfuerzos de Kiev por defender su soberanía. Al mismo tiempo, la administración estadounidense ha insinuado que Ucrania podría perder la esperanza de recuperar los territorios ocupados por Rusia desde 2014
EL FUTURO DE UCRANIA
El futuro de Ucrania depende de un delicado juego diplomático. Mientras Trump busca capitalizar la ayuda estadounidense exigiendo compensaciones económicas y minerales, Zelensky intenta obtener garantías de seguridad que le permitan resistir la agresión rusa.
El equilibrio entre la necesidad de apoyo y la preservación de la soberanía ucraniana marcará el desenlace de esta negociación clave. En un contexto donde la guerra sigue en curso y los intereses de las grandes potencias chocan, Ucrania se enfrenta a una decisión que podría definir su futuro en los próximos años.