Los astrónomos predicen que una estrella a 3.000 años luz podría tener un aumento temporal de su brillo y observarse a simple vista desde la Tierra. Esto, debido a que se convertirá en una nova.
En detalle, corresponde a T Coronae Borealis (T CrB), conocida popularmente como la «Estrella Resplandeciente». La cual, está a punto de experimentar un brillo inusual y espectacular.
Cabe recordar que las novas son similares a las supernovas, que son las explosiones estelares más grandes que los humanos conocen hasta ahora.
Sin embargo, la diferencia con la nova es que es un poco menos energética. Y, al final, la estrella sobrevive, o algo de ella, mientras que de las supernovas solo queda un remanente de polvo.
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ASTRÓNOMOS Y ESTRELLA
Previamente, se predijo que esta nova recurrente, ubicada en la constelación de Corona Borealis, explotaría en una erupción termonuclear entre abril y septiembre de 2024.
Para los observadores del cielo, el hecho de que la estrella no se haya vuelto visible repentinamente a simple vista durante el invierno, lo cual era por primera vez desde 1946, es una buena noticia. Esto, debido a que, desde septiembre, no ha sido visible hasta la madrugada.
Sin embargo, esto está cambiando. Este mes de marzo, Corona Borealis está ascendiendo por el este del cielo unas tres horas después del atardecer, lo que la hace fácilmente visible unas cuatro horas después.
¿CÓMO VER EL PROCESO?
Hay una excelente oportunidad para que los observadores del cielo presencien el repentino aumento de brillo de T CrB, si es que ocurre, antes de que la estrella se desvanezca en la oscuridad durante otros 80 años.
Con cada mes que transcurra, ascenderá dos horas antes, por lo que muy pronto será un objeto nocturno fácil de observar, informa Space.com.
En ese contexto, T CrB se situará entre dos de las estrellas más brillantes del cielo nocturno: Vega, que se alza por el noreste, y Arturo, que se alza por el este.
Cada 78 u 80 años, la enana blanca de este sistema binario acumula suficiente material de su estrella gigante roja compañera como para desencadenar una explosión termonuclear. Este proceso multiplica por más de 1.000 el brillo de la estrella, creando la ilusión de una «nueva estrella» en el cielo.
Debido a su atenuación en 2023, se llevó a la predicción de que estaba a punto de convertirse en nova. Eso no ocurrió, pero eso solo significa que su explosión probablemente sea inminente y será visible aproximadamente durante una semana.