«Si hay alguien que se la ha jugado, en primer lugar por la unidad y por ampliar la base de apoyo de su Gobierno cuando nombró su primer gabinete y con los sucesivos cambios que ha llevado adelante, es el Presidente de la República», aseveró el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, consultado por las declaraciones de la timonel del Partido Socialista (PS), Paulina Vodanovic, que dijo que «hubo cuatro años para construir eso y no se hizo».
«Y lo que nosotros esperamos es que en esta tensión que se ha provocado entre los partidos, exista voluntad de diálogo y entendimiento, porque finalmente la unidad es necesaria para consolidar un proyecto con vocación de mayoría que impulse los cambios que Chile necesita», agregó el secretario de Estado.
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Lo dijo a propósito de la tensión que ha escalado entre los partidos oficialistas tras la absolución del excarabinero Claudio Crespo, acusado de cegar a Gustavo Gatica durante una protesta en 2019, y los cuestionamientos a la aplicación de la ley Naín Retamal, que redundaron en el congelamiento de relaciones entre el PS, el PC y el FA.
UNIDAD DEL PROGRESISIMO
«El Gobierno se la ha jugado siempre por la unidad al progresismo», aseguró Elizalde.
«Por eso planteamos la importancia de tener una candidatura unitaria, que fue posible tras un proceso de primaria ciudadana, y también hicimos los mayores esfuerzos para tener una lista unitaria», detalló.
Recordó que «lamentablemente hubo dos partidos que no participaron de ese esfuerzo».
Sin embargo, agregó, «la convicción que tenemos para adelante es que se requiere, para impulsar los cambios que Chile demanda, para avanzar en la construcción de un país más justo, en la extensión de los derechos, en un país con mayor cohesión social, en la profundización de nuestra democracia, bueno, para todo ello lo que necesitamos es la unidad amplia de todos los sectores progresistas. Por tanto, creemos que hay que seguir trabajando por ese esfuerzo».
Elizalde recalcó, asimismo, que «el Presidente ha sido un promotor de esa unidad. Creemos que para que eso sea posible, se requiere un trato de respeto recíproco. Y si me tuviera que hacer cargo de la crítica más sustantiva que se ha planteado, es la necesidad de tener un respeto recíproco entre todos los actores. Más que andar uno apuntándose con el dedo a otro, asumir que somos parte de un proyecto común y que tenemos que trabajar unidos», complementó.
LEY NAÍN RETAMAL
También recordó que cuando se aprobó la ley Naín Retamal «había un contexto político en donde se planteó la necesidad de modernizar las herramientas para garantizar mayores niveles de seguridad en nuestro país».
«En el caso de la legítima defensa privilegiada, en su trámite legislativo, donde usted puede revisar la historia de la ley, siempre se planteó como una presunción puramente legal, por tanto que admitía pruebas en contrario», explicó.
«Lo que había hasta antes de esta ley era una situación en que efectivamente se imputaba a los funcionarios por el solo hecho, por ejemplo, de utilizar sus armas», agregó.
«Pero la forma en la cual se reguló, y así está la historia de la ley, no implica que se deba dejar de lado la investigación ni la acreditación de los hechos para determinar si es que está dentro de la hipótesis que establece nuestra legislación», aclaró l ministro del Interior.







