Un giro silencioso, pero decisivo, marca la política de Estados Unidos hacia Venezuela. Mientras en Washington la líder opositora María Corina Machado buscaba reforzar su vínculo con Donald Trump, incluso entregándole la medalla del Premio Nobel de la Paz, en Caracas se consolidaba un canal directo entre la Casa Blanca y el poder real: el director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió con Delcy Rodríguez, actual “presidenta encargada” del país.
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Según reveló The New York Times, el encuentro ocurrió el jueves 15 de enero y tuvo como objetivo transmitir un mensaje claro: Estados Unidos espera cooperación práctica y estabilidad política más que gestos simbólicos. La visita de Ratcliffe, el funcionario estadounidense de más alto rango que ha viajado a Venezuela desde la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, es interpretada como una señal inequívoca de respaldo a la figura de Rodríguez.
Fuentes citadas por la prensa estadounidense indican que Washington busca garantías en tres ámbitos clave: cooperación en inteligencia, control del narcotráfico y estabilidad económica. La evaluación interna de la CIA habría concluido que sectores del chavismo, con Rodríguez a la cabeza, están en mejor posición para mantener el orden institucional que una oposición fragmentada.
UN GESTO POLÍTICO QUE NO MOVIÓ LA AGUJA
En paralelo, Machado se reunió con Trump en la capital estadounidense y le entregó la medalla del Nobel de la Paz, en un intento por reposicionar a la oposición como alternativa legítima de poder. Sin embargo, la simultaneidad de ambos hechos terminó por evidenciar una asimetría incómoda: mientras la oposición apuesta a los símbolos, la administración Trump privilegia los acuerdos operativos con quienes hoy controlan las estructuras del Estado venezolano.
La estrategia de Washington ya comienza a traducirse en hechos concretos. Estados Unidos concretó las primeras ventas de petróleo venezolano por unos 500 millones de dólares, dentro de un acuerdo mayor que alcanza los 2.000 millones. Según el secretario de Energía, Chris Wright, estas operaciones incluso han permitido obtener un precio superior al que recibía Caracas semanas atrás.
LA OPOSICIÓN, CADA VEZ MÁS AL MARGEN
Este nuevo escenario tensiona también al Partido Republicano, especialmente a congresistas de Florida que históricamente han respaldado a Machado. La postura de figuras como el secretario de Estado, Marco Rubio, favorable a trabajar con sectores del chavismo por razones de gobernabilidad, ha profundizado esa incomodidad.
En los hechos, la visita de Ratcliffe confirma que la Casa Blanca ya tomó una decisión estratégica: priorizar estabilidad y control antes que apostar por una transición liderada por la oposición. Para Machado, el gesto del Nobel no logró revertir esa tendencia. Para Delcy Rodríguez, en cambio, la reunión con la CIA representa un reconocimiento político de alto nivel que reconfigura el tablero venezolano.
🇻🇪🇺🇸 | El director de la CIA, John Ratcliffe, se reúne con Delcy Rodríguez en Caracas. pic.twitter.com/wYRRWuQFBF
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) January 16, 2026







