Desde meses antes del operativo donde fue capturado el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de fuerzas estadounidenses, funcionarios del gobierno de EE.UU. habrían sostenido conversaciones con el ministro del Interior, Diosdado Cabello
Así lo informó la agencia Reuters, que agregó que los contactos continuaron también tras la incursión y forman parte de los esfuerzos de Washington por controlar la situación interna en el país caribeño.
Asimismo, reportó que las autoridades estadounidenses advirtieron al jefe de gabinete que no utilizara a las fuerzas de seguridad ni a grupos armados oficialistas para reprimir a la oposición.
Lea también: Trump incorpora a Javier Milei a la «Junta de la Paz para Gaza»
De todos modos, Cabello, de 62 años, figura en la misma acusación por narcotráfico que EE.UU. utilizó para justificar la detención de Maduro, aunque no fue capturado durante el operativo.
CAOS
Washington ofrece actualmente una recompensa de US$25 millones por información que permita su arresto, por su presunta vinculación con el llamado Cartel de los Soles, que EE.UU. acusa de operar como una red de tráfico de drogas dentro del Estado venezolano.
El exmilitar y antiguo colaborador de Hugo Chávez ha sido durante años una de las figuras más poderosas del chavismo y el principal operador de la represión. Ha tenido influencia directa sobre los servicios de contrainteligencia y ha sido vinculado a los llamados colectivos, grupos civiles armados afines al oficialismo.
Según la agencia de noticias, las comunicaciones con el ministro del Interior de Venezuela son críticas para los esfuerzos de a administración de Donald Trump para controlar la situación en el país.
Esto, porque si Cabello decide desplegar las fuerzas que él controla podría desencadenar el tipo de caos que Washington quiere evitar y, además, amenazar el poder de la presidenta interina, Delcy RodrÍguez, según expuso una fuente consultada por Reuters.







