A través de un extenso comunicado, la Unión Demócrata Independiente (UDI) hizo un análisis del cierre de la administración encabezada por el presidente Gabriel Boric, criticó duramente su gestión en el gobierno y afirmó que intenta «ocultar el incumplimiento de las propias promesas y banderas que levantaron».
A juicio del gremialismo, el «verdadero legado» del Gobierno es «la renuncia a su proyecto refundacional y la adopción forzada de las políticas de derecha».
Criticó lo que calificó como un relato que busca «proyectar ante la opinión pública una imagen y evaluación positiva de lo que ha sido su gestión en La Moneda» diciendo que «este intento de clausura busca resignificar una administración que debió modificar reiteradamente su programa original y tuvo que abandonar buena parte de sus postulados refundacionales, giros que hoy se pretenden presentar como decisiones coherentes y estratégicas, cuando en realidad fueron respuestas forzadas a una realidad económica, social y política que terminó desbordando por completo al actual oficialismo».
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Añadió que «aquello que hoy se presenta como ‘legado’ responde, en realidad, a la moderación obligada de posiciones y a la adopción de ideas y políticas que permanentemente han sido defendidas por la derecha, pero que históricamente fueron rechazadas de forma sistemática por los partidos que hoy gobierna».
CONFIANZA, ECONOMÍA, SEGURIDAD Y PROBIDAD
La UDI describió primero una «crisis institucional y de confianza» según la cual «todo indica que este Gobierno dejará como saldo un Estado absolutamente debilitado, con serias deficiencias en materia de gestión, uso ineficiente de los recursos públicos y una profunda fractura en ámbitos esenciales de la convivencia social».
En cuanto a los escenarios económicos, recalcó que ante la escasez de resultados en esa materia, la administración del Presidente Boric intenta «atribuirse como propio el control y reducción de la inflación, que pasó de un 14% a un 3,5% en la actualidad», pero que eso responde a decisiones adoptadas por el Banco Central y que dos tercios de ella «tuvo su origen en todos los retiros de fondos previsionales que impulsaron las actuales autoridades, incluido algunos ministros y el propio Presidente».
Respecto de la seguridad, planteó que el Gobierno se vio obligado «-dada la magnitud de la crisis- a priorizar el fortalecimiento institucional de nuestras policías, dotándolas de mayores atribuciones, facultades, recursos y herramientas operativas que permitieran enfrentar los distintos fenómenos delictuales presentes en el país, como el crimen organizado y el narcotráfico».
Por último, en torno a la probidad y transparencia, la UDI recriminó que el Presidente Boric y figuras como el exministro Giorgio Jackson «construyeron buena parte de su legitimidad política sobre la promesa de establecer un estándar ético superior al resto de los actores».







