El anuncio que desbordó a La Moneda electa: Caso Montt reaviva críticas al gabinete de Kast.
La controversia comenzó cuando Los Andes Copper anunció que su CEO asumiría como ministro. El comunicado se difundió antes de cualquier confirmación oficial del Presidente electo.
El hecho marcó un quiebre político inmediato. Una empresa privada instaló un nombramiento como hecho consumado, dejando al futuro gobierno reaccionando en lugar de conduciendo.
La situación reveló inexperiencia y un problema más profundo. En ese momento, la pregunta fue inevitable: ¿a quién respondía realmente Montt?
Kast bajó la designación horas después. Mantenerla habría abierto un flanco imposible de cerrar desde el primer día.
El documento que dejó el conflicto al descubierto
El comunicado corporativo no solo adelantó el nombramiento ministerial. El texto también destacó el proyecto Vizcachitas como un desarrollo estratégico para la compañía.
Montt vinculó su eventual función pública con su experiencia ejecutiva reciente. Ese cruce activó alertas inmediatas por conflicto de interés. La empresa resaltó beneficios, proyección y sostenibilidad del proyecto. Todo bajo un escenario que depende de permisos, regulación ambiental y decisiones del Estado.
El mensaje fue explícito y problemático. La frontera entre lo público y lo privado quedó seriamente debilitada.
Filtros débiles y conducción política ausente
Lo ocurrido expuso una falla previa al nombramiento. Los filtros políticos no operaron con la rigurosidad necesaria. Una empresa habló antes que el Presidente electo. Ese hecho debilitó la señal de autoridad y control político del proceso.
El episodio reforzó críticas ya presentes sobre el gabinete. Varios ministros carecen de experiencia política y manejo institucional.
Aquí el problema no fue solo ético. También fue de conducción y control del poder.
Una advertencia que cobra sentido
Tras la caída del nombramiento, volvió a circular una frase conocida. El exministro Pablo Longueira habló de ministros “como frascos de yogur, con fecha de vencimiento pronta”. Aquí el frasco Montt nació vencido.
La expresión apuntaba a la fragilidad política bajo presión. El caso Montt le dio contenido real y concreto. Antes de asumir, el gabinete enfrentó su primera crisis. Los conflictos de interés dejaron de ser una hipótesis abstracta.
La expectativa de que al gobierno le vaya bien persiste. Sin embargo, el estándar quedó en entredicho desde el inicio.






