El gobierno a través del Ministerio de las Culturas presentó una denuncia ante el Consejo de Defensa del Estado (CDE) tras conocerse eventual mal uso del Pase Cultural. Por su parte, desde el futuro gobierno se confirmó que el beneficio será suspendido a partir del 11 de marzo.
DENUNCIA ANTE EL CDE Y MAL USO
La controversia comenzó luego de la difusión de un reportaje que reveló testimonios de personas que reconocieron haber utilizado el Pase Cultural para fines distintos a los contemplados en su diseño original. En algunos casos, beneficiarios describieron compras y reembolsos planeados para obtener dinero de libre disposición a partir del saldo.
Tras conocer esos antecedentes, el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio presentó una denuncia ante el CDE. La denuncia busca que el organismo investigue eventuales irregularidades en el uso del beneficio y determine responsabilidades.
La ministra Carolina Arredondo señaló que, de comprobarse mal uso de recursos públicos, se solicitará la restitución de los fondos al fisco. En paralelo, el Ministerio Público podría evaluar eventuales responsabilidades penales.
QUÉ ES EL PASE CULTURAL
El Pase Cultural es un beneficio estatal vigente desde julio de 2025, creado para fomentar el acceso a bienes y servicios culturales. Ello puede usarse compra de libros, acceso a cine, teatro, conciertos y exposiciones. Consiste en un depósito único de $50.000 en la Cuenta RUT de los beneficiarios.
El programa está dirigido a jóvenes de 18 y 19 años. También para adultos mayores en el 40% más vulnerable de la población según el Registro Social de Hogares. La iniciativa fue parte de políticas culturales ampliadas del gobierno anterior para promover la participación en actividades artísticas y culturales.
El beneficio puede utilizarse únicamente en comercios y servicios culturales autorizados, y su saldo debe aplicarse a esas finalidades sin generar efectivo directo.
ANUNCIADA SUSPENSIÓN POR FUTURO GOBIERNO
El futuro ministro de las Culturas, Francisco Undurraga, anunció en redes sociales que el Pase Cultural será suspendido desde el 11 de marzo, fecha en que asumirá la nueva administración del presidente electo José Antonio Kast.
Undurraga solicitó también a la Contraloría General de la República que inicie de oficio una auditoría al programa para revisar su implementación y detectar posibles abusos. “Basta de abusos”, afirmó en su mensaje.
La suspensión anticipada del beneficio busca prevenir malas prácticas y fortalecer la fiscalización del uso de recursos públicos. El futuro gobierno ha presentado esta decisión como parte de su agenda para asegurar la transparencia en políticas sociales.
CRÍTICAS Y REACCIONES
En redes sociales, varios usuarios jóvenes compartieron experiencias de cómo habrían convertido el beneficio en efectivo, ya sea cancelando compras autorizadas o usándolo en actividades no culturales como fiestas o consumo en locales nocturnos.
Organismos vinculados a la cultura han destacado que la mayoría de beneficiarios utiliza correctamente el Pase Cultural, pero reconocen que los mecanismos de control deben reforzarse. La polémica ha reavivado el debate sobre cómo equilibrar incentivos culturales con sistemas de supervisión eficientes.
En paralelo, algunas plataformas de comercio electrónico suspendieron temporalmente la opción de pago con Pase Cultural mientras avanzan las indagatorias.
GOBIERNO DEFIENDE PASE CULTURAL
Frente a la anunciada suspensión del Pase Cultural, desde el Ministerio de Las Culturas defendieron su uso. Mediante una declaración negaron que fuera un mal uso generalizado.
«El Pase Cultural es una política pública vigente y exitosa que en sus primeros seis meses de funcionamiento ha sido activada por cerca de 94 mil personas, reflejando que ha sido una medida efectiva para ampliar y democratizar el acceso a la cultura de una gran cantidad de personas. Los beneficiarios y beneficiarias han hecho uso correcto del Pase, cumpliendo el objetivo para el que fue creado», dice la misiva.
«Existen numerosos testimonios concretos que dan cuenta del impacto positivo del Pase Cultural», agregan. «Personas que han podido comprar libros, instrumentos musicales, asistir a conciertos, obras de teatro y otras actividades culturales, fortaleciendo su vínculo con la cultura y las artes». «Estos usos reflejan el sentido profundo del programa y la importancia de protegerlo, para que continúe cumpliendo sus objetivos». De acuerdo a la declaración, «los antecedentes conocidos hasta ahora no dan cuenta, en ningún caso, de un uso irregular generalizado».
El desafío futuro será equilibrar el estímulo a la participación cultural con mecanismos que eviten su desviación hacia usos distintos a los previstos.
Esta controversia también pone en el centro la necesidad de fortalecer la cultura como derecho social y ajustar las herramientas de apoyo para que cumplan su propósito sin poner en riesgo la integridad de recursos públicos.







