Los Premios Grammy 2026, realizados el 1 de febrero en el Crypto.com Arena de Los Ángeles, dejaron una huella que trascendió lo estrictamente musical.
La ceremonia combinó el reconocimiento a los artistas más influyentes del año con una fuerte carga social y política, impulsada por discursos que transformaron el escenario en un espacio de reflexión y controversia.
La noche estuvo marcada por premios a trayectorias consolidadas y, al mismo tiempo, por el impulso de nuevas voces. La diversidad de estilos, géneros y orígenes fue uno de los sellos de esta edición.
ÁLBUM DEL AÑO
El máximo galardón fue para Bad Bunny por «Debí tirar más fotos», un triunfo histórico que confirmó el alcance global de la música en español.
El reconocimiento reflejó no solo el impacto artístico del álbum, sino también la consolidación de propuestas que escapan al dominio tradicional del idioma inglés dentro de la industria.
GRABACIÓN DEL AÑO
Kendrick Lamar y SZA se llevaron el premio por Luther, una colaboración que destacó por su potencia lírica y sonora. El tema reforzó el lugar de ambos artistas como figuras centrales del hip-hop y el R&B actual.
CANCIÓN DEL AÑO
Wildflower, interpretada por Billie Eilish junto a Finneas O’Connell, fue elegida como la mejor canción del año.
La composición fue valorada por su sensibilidad y propuesta estética, y su reconocimiento estuvo acompañado de un discurso que abordó el contexto social del momento.
MEJOR ARTISTA NUEVO
La británica Olivia Dean fue distinguida como Mejor Artista Nuevo, posicionándose como una de las revelaciones del año. En su discurso, destacó el valor de sus raíces y el impacto de la migración en su historia personal y artística.
Además de estos premios, la ceremonia incluyó reconocimientos para Kehlani en categorías de R&B y para artistas como Lady Gaga y Jelly Roll, confirmando la amplitud de estilos presentes en la gala.
LA CONTROVERSIA QUE MARCÓ LA CEREMONIA
Más allá de los galardones, los Grammy 2026 estuvieron atravesados por una fuerte discusión política.
Diversos artistas utilizaron el escenario para referirse a la situación migratoria en Estados Unidos y cuestionar el actuar de la agencia federal de inmigración.
BAD BUNNY Y EL MENSAJE “ICE OUT”
Uno de los momentos más comentados de la noche ocurrió cuando Bad Bunny, al recibir uno de sus premios, se apartó del protocolo habitual para lanzar un mensaje crítico contra las políticas migratorias. Sus palabras, centradas en la defensa de la dignidad humana, generaron una ovación inmediata y una amplia repercusión pública.
El artista planteó la necesidad de enfrentar el odio desde la empatía, en un contexto marcado por denuncias y protestas contra los métodos de la agencia migratoria.
OTRAS VOCES EN EL ESCENARIO
La postura de Bad Bunny no fue aislada. Billie Eilish también dedicó parte de su discurso a la situación de las personas migrantes, mientras que Olivia Dean destacó el rol de la migración en la construcción de identidades culturales. Kehlani, en tanto, optó por un mensaje más directo y explícito.
Durante la alfombra roja y la ceremonia, varios asistentes reforzaron estas posturas mediante símbolos visibles, ampliando el alcance del mensaje más allá de los discursos formales.
MÁS ALLÁ DE LA MÚSICA
La edición 2026 de los Grammy evidenció un cambio en el rol que muchos artistas están dispuestos a asumir en eventos masivos. Lo que tradicionalmente fue una instancia de celebración artística se transformó en una plataforma para visibilizar conflictos sociales de alto impacto.
Aunque las intervenciones generaron opiniones divididas, la ceremonia quedó instalada como un punto de inflexión en la relación entre cultura pop y debate político, consolidando a los Grammy 2026 como una de las ediciones más comentadas de los últimos años.







