Nacional y economía

Isapres no logran frenar fuga a Fonasa

Cristian Navarro H.

Periodista

Isapres
Foto: Isapres sigue perdiendo terreno
El mayor éxodo se produjo entre personas de 35 a 44 años

El sistema de isapres sigue perdiendo terreno en Chile y confirma una tendencia que ya parece irreversible: el seguro privado se reduce año tras año y se concentra en un grupo cada vez más pequeño de afiliados. Las cifras más recientes de la Superintendencia de Salud muestran que, al cierre de diciembre de 2025, el sistema contabilizó 2.517.305 beneficiarios vigentes, una cifra que profundiza el retroceso sostenido desde 2020.

Hace cinco años, las isapres registraban 3.357.566 afiliados, lo que significa que en ese período se han perdido 840.261 beneficiarios, equivalente a una caída cercana al 25%. En otras palabras, el sistema privado ha dejado de cubrir a casi un millón de personas en solo un lustro, reflejando un fenómeno de contracción estructural más que una fluctuación puntual.

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Del total actual, 1.557.693 son cotizantes, es decir, quienes financian directamente el plan de salud (61,9%), mientras que 959.612 corresponden a cargas (38,1%), que acceden como beneficiarios dependientes. Dentro del universo de cotizantes, predominan los trabajadores dependientes, que representan cerca del 80%, seguidos por pensionados, afiliados voluntarios e independientes.

Otro dato clave es que la crisis no se distribuye de manera uniforme: el mercado está altamente concentrado. Colmena, Banmédica, Consalud y Cruz Blanca reúnen el 78,2% de los beneficiarios, consolidando un sistema donde menos actores controlan la mayor parte de la cartera.

A nivel territorial, el fenómeno también se concentra en la capital: la Región Metropolitana reúne el 61,8% de los afiliados, con más de 1,5 millones de beneficiarios.

Durante 2025, el sistema registró 170.363 nuevas suscripciones, pero los términos de contrato alcanzaron 210.766, generando una pérdida neta anual de más de 40 mil contratos, sin señales de recuperación hacia fin de año. La mayoría de las salidas, 79%,  se debió a decisiones voluntarias, principalmente migración hacia Fonasa o cambio de aseguradora.

El mayor éxodo se produjo entre personas de 35 a 44 años, es decir, el tramo más activo y estratégico para sostener financieramente el sistema. Con ello, las isapres no solo pierden afiliados: también pierden parte del corazón que sostiene su modelo.

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