Han pasado seis meses desde que César Bobadilla se acogió a retiro como general y jefe de la Octava Zona de Carabineros del Bío Bío, sin que hasta ahora haya devuelto la vivienda fiscal asignada al máximo mando policial de la región, ubicada en la comuna de Chiguayante.
Pese a haber dejado el cargo, continúa ocupando el inmueble, incumpliendo los plazos establecidos por la propia institución.
Esta situación ha generado consecuencias directas para su sucesor, el general Renzo Miccono, quien asumió en noviembre y no ha podido acceder a la casa fiscal debido a su ocupación irregular. Como resultado, el actual jefe policial regional se ha visto obligado a arrendar un departamento, sin que su familia haya podido trasladarse al Gran Concepción.
CASA
El inmueble se emplaza en el sector Lonco Oriente de Chiguayante, uno de los barrios con mayor plusvalía de la zona, lo que ha incrementado los cuestionamientos en torno a la permanencia de Bobadilla en la propiedad. Todo ello ocurre mientras el general en retiro ejerce funciones como director de Seguridad Pública en la Municipalidad de Concepción.
Consultado por esta irregularidad, Bobadilla sostuvo que se trataría de un problema interno de Carabineros y que el proceso se encontraría en vías de solución. Sin embargo, a la fecha, la vivienda continúa siendo ocupada.
Desde el nivel político, el delegado presidencial regional, Eduardo Pacheco, reconoció no estar al tanto del caso, aunque señaló que esperaba un pronunciamiento oficial por parte de la institución uniformada.
En respuesta a las consultas periodísticas, la Octava Zona de Carabineros confirmó mediante un comunicado que el incumplimiento de los plazos para la entrega de viviendas fiscales conlleva la aplicación de multas y no descarta la restitución forzosa del inmueble.
Según antecedentes recabados, el reglamento interno de Carabineros fija un plazo máximo de 60 días para la devolución de una casa fiscal tras el cese de funciones, plazo que Bobadilla no habría cumplido luego de su salida en noviembre, periodo en el que concretaba su arribo al municipio penquista, donde percibe una remuneración cercana a los $3,6 millones mensuales.







