La tensión geopolítica en Groenlandia escaló nuevamente este miércoles cuando Rusia advirtió que responderá con acciones militares si la isla se convierte en un enclave armado en su contra. La advertencia coincidió con el anuncio de la OTAN sobre una nueva misión destinada a reforzar la seguridad en el Ártico.
El canciller ruso Serguéi Lavrov aseguró ante la Duma Estatal que Moscú tomará “contramedidas apropiadas, incluidas las militares y técnicas”, si Groenlandia se militariza con capacidades dirigidas contra Rusia. Aunque intentó distanciarse del conflicto, sostuvo que Estados Unidos, Dinamarca y el propio gobierno groenlandés deben resolver la disputa sobre el futuro del territorio, considerando la opinión de los habitantes de la isla.
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Lavrov evitó cuestionar abiertamente la presión del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha insistido en que Washington debería controlar Groenlandia. De hecho, desde el Kremlin se ha señalado que el interés de Estados Unidos en la isla no sería una idea improvisada, sino una estrategia con fundamentos históricos.
En ese contexto, el jefe de la diplomacia rusa acusó a Dinamarca de haber tratado durante años a los groenlandeses “con mucha dureza”, como si fueran “ciudadanos de segunda clase”, denunciando lo que describió como un doble estándar de Occidente. Aun así, cerró su intervención con un llamado a mantener el Ártico como “zona de paz y cooperación”.
OTAN DESPLIEGA MISIÓN “ARCTIC SENTRY»
La advertencia rusa coincidió con el anuncio de la OTAN sobre el inicio de la misión Arctic Sentry (Centinela Ártico), diseñada para coordinar la creciente presencia militar de los países aliados en la región. La operación integrará ejercicios y despliegues ya en marcha, como el programa danés Arctic Endurance en Groenlandia.
Aunque la alianza no entregó detalles sobre el número de tropas o equipamiento que participará, el secretario general Mark Rutte explicó que la misión permitirá unificar esfuerzos bajo un solo mando y detectar “lagunas” en las capacidades defensivas en el Ártico, especialmente ante el aumento del interés ruso y chino en la zona, impulsado por la apertura de nuevas rutas marítimas debido al deshielo.
Según la OTAN, el plan comenzó a tomar forma tras conversaciones entre Trump y Rutte en Davos, en enero, en plena crisis diplomática provocada por las amenazas del mandatario estadounidense sobre Groenlandia.
DINAMARCA REFUERZA EJERCICIOS Y EUROPA SE SUMA AL DESPLIEGUE
En paralelo, Dinamarca confirmó que mantendrá durante todo 2026 sus maniobras militares en Groenlandia para reforzar la seguridad en el Atlántico Norte. Además, en enero de este año, países como Alemania, Francia, Suecia y Noruega enviaron personal militar a la isla para participar en ejercicios conjuntos.
El Ministerio de Defensa alemán señaló que su despliegue se justificó como parte de eventuales contribuciones para apoyar a Dinamarca, especialmente en materias de vigilancia marítima y control estratégico del territorio.
Mientras tanto, Trump ha insistido en que Groenlandia es clave para la seguridad nacional estadounidense por su ubicación privilegiada para detectar ataques con misiles de largo alcance. Incluso, se negó a descartar el uso de la fuerza y amenazó con sanciones comerciales contra Dinamarca.
LA SOMBRA DEL FIN DEL TRATADO NUCLEAR “NEW START”
El escenario se complejiza aún más debido a la reciente expiración del tratado nuclear New START, que venció el pasado 5 de febrero, dejando por primera vez en más de medio siglo a Estados Unidos y Rusia sin límites vinculantes sobre sus arsenales estratégicos.
Lavrov indicó que Rusia mantendrá su moratoria de cumplimiento voluntario, pero solo mientras Estados Unidos no supere los límites establecidos anteriormente. También afirmó que Moscú actuará de manera “responsable y equilibrada”, en función del análisis de la política militar estadounidense.
En medio de este clima de tensión, el canciller ruso fue condecorado por el presidente de la Duma, Viacheslav Volodin, con una medalla por su gestión al frente de la diplomacia rusa desde 2004.
Con Groenlandia convertida en un punto estratégico de disputa global, el Ártico aparece cada vez menos como un territorio de cooperación y más como un tablero clave en la nueva competencia militar entre potencias.
ÚLTIMA HORA: 🇷🇺🇬🇱 Rusia dice que responderá militarmente si Groenlandia es militarizada o se la considera una amenaza. pic.twitter.com/8I8yqsU2TZ
— Enséñame de Ciencia (@EnsedeCiencia) February 11, 2026






