Tendencias

Primera noche de Viña: clásicos, sátira y emoción italiana

Javiera Sanzana

Periodista

Viña
Foto: Captura de pantalla
Bocelli interpretó temas como “Bésame Mucho” y versiones de clásicos internacionales como “Can’t Help Falling in Love” y “Quando, Quando, Quando”.

La primera jornada del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2026 arrancó con una mezcla de nostalgia, humor contingente y romanticismo clásico en la Quinta Vergara.

La primera noche del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2026 comenzó con una obertura marcada por el protagonismo chileno y un guiño directo a la identidad latinoamericana del certamen. Sobre el escenario de la Quinta Vergara se presentaron artistas nacionales como Nico Ruiz, quien interpretó “El tiempo en las bastillas”, seguido por Camila Gallardo, que emocionó con “Si somos americanos”, y luego Princesa Alba, que aportó energía con una versión moderna de “Conga”.

Lea también: Hoy comienza el Festival de Viña del Mar 2026: arranca la fiesta musical

En medio del despliegue coreográfico, Karen Doggenweiler sorprendió al sumarse al baile durante la apertura, generando uno de los primeros momentos virales de la noche antes incluso de que comenzaran los shows internacionales. Con luces, pantallas y un montaje audiovisual que repasó la historia del festival, la Quinta encendió motores para una jornada que prometía nostalgia, humor y romanticismo.

GLORIA ESTEFAN

La encargada de abrir el certamen fue Gloria Estefan, quien regresó al escenario viñamarino con un repertorio sólido que recorrió distintas etapas de su carrera.

Desde el inicio impuso ritmo con canciones como “Rhythm Is Gonna Get You” y “Oye Mi Canto”, generando una conexión inmediata con el público, que respondió coreando cada estribillo.

Uno de los momentos más celebrados llegó con “Conga”. A diferencia de otras presentaciones donde suele interactuar bajando del escenario, en esta ocasión Estefan mantuvo su presencia central mientras su esposo, Emilio Estefan, subió a tocar las congas, sumándose a la banda en vivo. El número estuvo acompañado de bailarines, reforzando el carácter festivo de la puesta en escena y transformando la Quinta en una verdadera celebración latina. La energía se mantuvo alta durante todo el bloque más rítmico del show.

También hubo espacio para la emoción. Con interpretaciones como “Con los años que me quedan” y “Mi Tierra”, la artista bajó la intensidad y permitió que la potencia vocal fuera protagonista. El público no tardó en pedir los galardones y recibió primero la Gaviota de Plata y luego la Gaviota de Oro, consolidando un regreso marcado por el reconocimiento y la ovación cerrada del “Monstruo”.

EL HUMOR DE KRAMER EN VIÑA

Tras el bloque musical, el humor quedó en manos de Stefan Kramer, quien presentó una rutina que mezcló imitaciones clásicas con fuerte contenido político. El comediante repasó figuras del espectáculo, pero rápidamente entró en terreno contingente con caracterizaciones vinculadas a la actualidad nacional.

La rutina abordó temas como la situación económica, debates legislativos y tensiones políticas, utilizando el formato de diálogo y exageración que caracteriza su estilo.

Pese a la polarización, la presentación cerró con aplausos mayoritarios y la entrega de la Gaviota de Plata y la Gaviota de Oro, confirmando que Kramer logró sostener la atención en uno de los escenarios más exigentes del país.

EL PRÍNCIPE ITALIANO

Ya entrada la madrugada, el cierre estuvo a cargo de Matteo Bocelli, quien debutó en solitario en la Quinta tras su anterior paso acompañado de su padre. Su espectáculo apostó por el pop lírico y las baladas clásicas, generando un ambiente más íntimo en contraste con la energía inicial de la noche.

Bocelli interpretó temas como “Bésame Mucho” y versiones de clásicos internacionales como “Can’t Help Falling in Love” y “Quando, Quando, Quando”.

Uno de los momentos más emotivos fue su interpretación de “Gracias a la Vida”, como homenaje a Chile, gesto que fue ampliamente aplaudido por el público presente. Con las luces de los celulares encendidas en la Quinta, el tenor recibió una ovación sostenida que derivó en la entrega de la Gaviota de Plata y posteriormente la Gaviota de Oro.

Así, la primera noche del Festival dejó tres postales claras: el regreso festivo y familiar de Gloria Estefan, una rutina de humor político que encendió el debate con Stefan Kramer y un cierre romántico de Matteo Bocelli con guiño al cancionero chileno. Una apertura diversa, extensa y cargada de conversación que marcó el inicio de una nueva edición del certamen en la Ciudad Jardín.

Comparte en:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email