Con el foco puesto en destrabar la tramitación de la reforma al sistema político, el Gobierno decidió mover una de las piezas más controvertidas del proyecto: el umbral de firmas para constituir partidos políticos. En la segunda reunión de la mesa técnica convocada por la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), el Ejecutivo se abrió a rebajar la exigencia desde el 0,5% del padrón electoral al 0,3%, en al menos ocho regiones.
La cita, que se extendió por una hora y media en La Moneda, reunió a la ministra Macarena Lobos y al subsecretario Nicolás Facuse con diputados y senadores de distintos sectores. Aunque se abordaron varios aspectos de la iniciativa, el ajuste al porcentaje de firmas fue el único punto donde hubo consenso.
UMBRAL MÁS BAJO, PERO SIN ACUERDO TOTAL
La propuesta del Gobierno busca responder a las críticas de parlamentarios que advertían que el 0,5% hacía “casi imposible” la creación de nuevas colectividades, calificando incluso la iniciativa como “antidemocrática”.
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A la salida del encuentro, el diputado y presidente de Acción Humanista, Tomás Hirsch, confirmó el cambio: “El Gobierno llegó con una propuesta nueva que considera un umbral de 0,3% para la legalización de los partidos en una cantidad de regiones, en ocho regiones, así que es una propuesta menor a lo que había hasta ahora”.
Sin embargo, Hirsch precisó que ese fue el único acuerdo alcanzado. Persisten diferencias sobre otros puntos sensibles, como la posibilidad de federación o fusión de partidos para evitar su disolución.
El legislador argumentó que existen al menos seis partidos que, pese a contar con parlamentarios electos, podrían quedar fuera de la legalidad bajo la normativa actual. “Esos parlamentarios deberían poder seguir perteneciendo a un partido por la vía de la fusión”, sostuvo.
DISCIPLINA Y DISOLUCIÓN EN DEBATE
Desde la comisión de Gobierno, donde se tramita el proyecto, el diputado Rubén Oyarzo explicó que también se discutieron materias como las causales de disolución de partidos y las reglas de disciplina parlamentaria. No obstante, esos temas quedaron pendientes de definición.
En la misma línea, el diputado Vlado Mirosevic valoró la apertura del Ejecutivo, señalando que el nuevo guarismo representa “una fórmula más razonable que nosotros podríamos apoyar”.
Ante la falta de acuerdos integrales, no se descarta una nueva reunión telemática antes del lunes, con el objetivo de cerrar los puntos pendientes antes de la votación en particular.
VOTACIÓN INMINENTE
La ministra Lobos defendió la urgencia de la iniciativa, afirmando que “la reforma al sistema político es clave para facilitar la construcción de acuerdos y dar respuestas más oportunas a las necesidades de las personas”.
El cronograma legislativo es estrecho: la comisión de Gobierno está citada el próximo lunes entre las 13.30 y 16.50 horas para iniciar la votación en particular, con la intención de que ese mismo día el proyecto pase a la sala. Según la programación de la Cámara, el pleno lo debatirá el miércoles como segundo punto en tabla.
Así, aunque el Ejecutivo logró ceder en uno de los nudos más complejos, la reforma aún enfrenta definiciones políticas que podrían marcar su destino en el Congreso.







