El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, llevó a tribunales el conflicto con el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Santiago Centro, abriendo un nuevo capítulo en la controversia por el traspaso de inmuebles educacionales. El jefe comunal presentó una demanda de nulidad de derecho público para frenar la transferencia del dominio de cerca de 40 establecimientos, cuya administración pasó al SLEP el 1 de enero.
La acción fue acogida por el 13° Juzgado de Garantía de Santiago y apunta a cuestionar la legalidad del traspaso de la propiedad de los inmuebles, no así la continuidad del servicio educativo.
DEFENSA DEL PATRIMONIO MUNICIPAL
En una declaración pública, Desbordes sostuvo que su deber es resguardar el patrimonio municipal. “Creemos que no corresponde traspasar el dominio. Esos son inmuebles municipales”, afirmó, enfatizando que la municipalidad no se opone a facilitar el uso de los recintos, pero sí a perder su propiedad.
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El alcalde planteó como alternativa la figura del comodato a largo plazo, incluso por 30 años, para permitir que el SLEP realice mejoras, reparaciones o remodelaciones, sin que el municipio deba desprenderse definitivamente de bienes que considera estratégicos.
ACUSACIONES DE EXTRALIMITACIÓN
Además, acusó al SLEP de intentar apropiarse de inmuebles que ya no cumplen funciones educacionales. Mencionó el caso de un recinto donde anteriormente operaba un establecimiento que hoy funciona en otra ubicación, y que el municipio proyectaba destinar a un centro de salud familiar. Según Desbordes, el servicio buscaría quedarse con ambos recintos.
También denunció que el SLEP pretende desconocer un decreto de traspaso respecto de dos establecimientos que pertenecen a la Corporación para el Desarrollo de Santiago y que estaban arrendados a la Dirección de Educación Municipal.
COMODATO COMO ALTERNATIVA
“Vamos a dar esta pelea para que se reconozca el derecho de dominio sobre esos inmuebles”, subrayó el alcalde, insistiendo en que su objetivo no es obstaculizar el proceso educativo, sino asegurar que el patrimonio municipal quede debidamente resguardado.
En esa línea, reiteró que un traspaso en comodato a largo plazo permitiría mantener operativa la educación pública bajo el nuevo sistema, sin que el municipio pierda la titularidad de bienes que, a su juicio, forman parte del activo estratégico de la comuna.







