Colo Colo volvió a celebrar con autoridad. El equipo albo dejó atrás las dudas y firmó una sólida goleada ante Deportes Concepción, resultado que lo instala en la cima de su grupo.
El triunfo de Colo Colo se construyó desde el orden táctico y una propuesta clara. El conjunto albo regresó a una línea de cuatro defensores y encontró el equilibrio que venía buscando, lo que se tradujo en un funcionamiento más sólido.
Lee también: La U cae ante La Calera en debut de Gago
Durante el primer tiempo manejó los tiempos con paciencia y, aunque no generó muchas ocasiones, sí mostró control del juego. La apertura de la cuenta llegó en el cierre de la etapa inicial, tras una jugada preparada que terminó con un remate cruzado de Tomás Alarcón.
En el complemento, el equipo elevó su nivel y marcó diferencias con mayor claridad. El ingreso de Francisco Marchant fue determinante para cambiar el ritmo del ataque, aportando dinamismo y precisión en los últimos metros. Primero asistió a Álvaro Madrid para el segundo gol y, pocos minutos después, ambos invirtieron roles para sellar el tercero. Esa conexión terminó por reflejar la superioridad del Cacique, que aprovechó sus momentos y cerró el partido con autoridad.
El cuadro local intentó reaccionar en el tramo final, pero solo logró descontar en el tiempo agregado. El tanto no alteró el desarrollo general de un encuentro que ya estaba controlado por la visita. Más allá del marcador, el rendimiento dejó señales positivas: mejor circulación, cohesión colectiva y variantes ofensivas, aspectos que habían sido cuestionados en fechas anteriores.
Con este resultado, el elenco popular alcanza la cima del Grupo A de la Copa de la Liga, sumando confianza en un momento clave del torneo.





