El Congreso de Honduras resolvió destituir al fiscal general Johel Zelaya en medio de un proceso político marcado por fuertes cuestionamientos y un clima de alta tensión institucional tras la llegada al poder de Nasry Asfura.
La decisión se adoptó en una sesión parlamentaria caótica, donde enfrentamientos verbales y desorden entre oficialismo y oposición evidenciaron el nivel de polarización. Con 93 votos a favor, el Legislativo concretó la remoción apenas días después de iniciar el juicio político, abriendo un nuevo capítulo de confrontación entre los poderes del Estado.
ACUSACIONES Y CUESTIONAMIENTOS AL PROCESO
Acusaron a Zelaya de utilizar su cargo para favorecer al partido Libertad y Refundación durante el reciente proceso electoral. Sin embargo, el exfiscal denunció irregularidades en su contra y afirmó que lo “condenaron de forma anticipada”, cuestionando el respeto al debido proceso.
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El ahora exjefe del Ministerio Público decidió no comparecer nuevamente ante el Congreso tras declarar ante una comisión legislativa, a la que acusó de vulnerar garantías básicas.
REORDENAMIENTO DE PODER Y NUEVAS DESIGNACIONES
En la misma sesión, el Congreso nombró al oficialista Pablo Reyes para completar el período hasta 2029, consolidando así el control político del bloque conservador y liberal en el aparato institucional.
La jornada también estuvo marcada por la renuncia de Rebeca Ráquel a la presidencia de la Corte Suprema, lo que profundiza la reconfiguración de autoridades vinculadas al anterior oficialismo.
TENSIÓN EN EL CONGRESO Y ESCALADA INSTITUCIONAL
El debate se desarrolló en un ambiente de alta conflictividad. Diputados de Libre intentaron interrumpir la sesión con protestas y enfrentamientos con personal de seguridad, reflejando el nivel de crispación política que atraviesa el país.
La destitución de Zelaya se interpreta como parte de una ofensiva más amplia del nuevo oficialismo para desplazar a figuras asociadas al gobierno anterior, en un escenario donde persisten las denuncias de fraude electoral y el respaldo internacional al nuevo Ejecutivo, incluyendo el apoyo de Donald Trump durante la campaña.
Con estos movimientos, Honduras entra en una etapa de mayor incertidumbre institucional, marcada por la pugna entre bloques políticos y el reordenamiento de los principales órganos del Estado.
He presentado un recurso de inconstitucionalidad por vía de excepción ante la Secretaría del Congreso Nacional. Si hay respeto a la ley, debe remitirse de inmediato a la Corte Suprema de Justicia. pic.twitter.com/VKZOye5vXg
— Johel Antonio Zelaya Alvarez (@jaza_hn) March 26, 2026







