En medio de altas expectativas por los resultados en seguridad y con una creciente presión ciudadana por avances concretos, la ministra Trinidad Steinert, enfrenta cuestionamientos en las primeras semanas del Gobierno de José Antonio Kast.
En una entrevista publicada por La Tercera, la secretaria de Estado abordó las críticas, defendió el plan en curso y proyectó plazos para ver resultados.
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“Me he sentido cuestionada”, admite la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, quien ha tenido un complejo desembarco en la cartera, cuyo manejo generaba quizás las expectativas más altas respecto del gobierno de José Antonio Kast. A pesar de ello, la secretaria de Estado asegura estar trabajando y -aunque los resultados de su gestión aún no se han desplegado- compromete un desenlace positivo para fin de año.
PROMESA DE CAMPAÑA
La promesa de campaña del hoy Presidente Kast fue ambiciosa en materia de seguridad: mano dura contra la delincuencia, control territorial, combate al crimen organizado. La sensación, sin embargo, es que se está en deuda. ¿Qué se ha hecho en estos casi dos meses de trabajo?
“Entiendo esta ansiedad de la ciudadanía, pero tenemos un plan. Hay tres ejes estratégicos y uno de ellos es retomar el control de las calles, en sentido amplio. Es decir, de las rutas, fronteras, comunas, plazas, puertos, cárceles, para enfrentar el crimen organizado. Esto se ha hecho de manera concreta, con operativos que se han realizado desde el primer momento coordinados por el Ministerio de Seguridad. Aquí no se trata solamente de la detención de personas, sino que también de la incautación de drogas, armas y vehículos que estaban robados. Hay que retomar el control del territorio, de la calle, del barrio, y que nunca más estas organizaciones criminales estén en esa disputa y que se marque la presencia del Estado. Pero los resultados no van a ser inmediatos.”
Consultada por las diferencias con la administración anterior, Steinert enfatizó un enfoque más amplio y coordinado entre instituciones: “Muchos han dicho que los operativos ya se hacían. Sí, pero no en la forma en que los estamos diseñando, que es Carabineros trabajando junto a Investigaciones en el caso del norte o en puertos o caletas, con policía marítima y otros actores del Estado, como Senda o servicios de salud. Estamos abordando el fenómeno criminal en su conjunto. Y eso ya es una diferencia”.
MEDIDAS
En paralelo, destacó medidas orientadas a fortalecer a las policías, como mejoras en la formación y en las remuneraciones. “Habrá novedades en un proyecto en las próximas dos semanas para subir a más del doble sus ingresos, con cambios a la malla curricular. Pienso que en cuatro años debiéramos tener el doble de carabineros, es decir 90 mil”, señaló.
Respecto de las críticas por la lentitud en los resultados, la ministra descartó un error en las expectativas generadas: “No creo que sea un mal manejo de expectativas. Un cambio rápido es un sentir muy anhelado. Lo que pasa es que la realidad nos demuestra que eso es muy difícil, pero estamos haciendo todo para que sea lo antes posible”.
Sobre los plazos, recordó su experiencia previa en el Ministerio Público: “Cuando fui fiscal regional de Arica tuvimos una baja, por ejemplo, en la tasa de homicidios después de dos años. En Tarapacá, dos años. Un plazo razonable, diría que por lo menos de aquí a fin de año”.
CRÍTICAS A LA MINISTRA
También defendió la decisión de transparentar semanalmente las cifras de homicidios, pese a las críticas de expertos: “El presidente nos solicitó como Ministerio de Seguridad que se transparenten las cifras vayan en aumento o a la baja. Hay que asumir un costo en pos de la transparencia”.
Steinert reconoció, además, dificultades en la comunicación de su gestión: “Hay un tema que es falta de experiencia y es un error que debo asumir, que es la falta de poder comunicar lo que se está haciendo”.
DESPLIEGUE
En cuanto a su despliegue en terreno, cuestionado por algunos como una señal más simbólica que efectiva, respondió: “Es distinto cuando uno está más en terreno que en el escritorio. Uno puede recoger desde primera fuente dónde está la problemática”.
En el plano legislativo, rechazó que exista retraso en el envío de proyectos y subrayó que las iniciativas requieren un trabajo técnico previo. Asimismo, planteó que más que aumentar penas, es necesario evitar que se apliquen en su mínimo en ciertos delitos.
Sobre la situación migratoria y las expulsiones, explicó que su cartera cumple un rol previo dentro del proceso: “Sí, pero nosotros estamos en un 100% realizando todas las diligencias”.
Finalmente, al abordar los cuestionamientos a su gestión, insistió en que responden, en parte, a la presión social por resultados inmediatos: “Cuestionada, sí. Ha habido cuestionamientos. Pero creo que también obedece a una ansiedad de la comunidad”. Y concluyó: “Lo único que les digo es déjennos trabajar, lo estamos haciendo, pero los resultados no pueden ser inmediatos.”







