El primer ministro británico, Keir Starmer, enfrenta una de las mayores crisis políticas desde que llegó al poder. A la dura derrota electoral sufrida por el Partido Laborista en los recientes comicios locales y regionales se suman nuevas renuncias dentro de su propio gabinete y crecientes llamados para que abandone el liderazgo del gobierno.
En las últimas horas, cuatro viceministros presentaron su dimisión, aumentando la presión sobre Starmer, quien insiste en que no dejará el cargo. Paralelamente, cerca de 80 diputados laboristas exigen que establezca un calendario para su salida, reflejando el fuerte deterioro de su autoridad política.
DERROTA ELECTORAL GOLPEA AL PARTIDO LABORISTA
La crisis se profundizó tras los malos resultados obtenidos por el Partido Laborista en las elecciones locales de Inglaterra y Gales, donde perdió cerca de 1.500 concejales y cedió por primera vez el control del Parlamento galés.
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El escenario encendió las alarmas dentro del oficialismo, especialmente ante el avance del partido de extrema derecha Reform UK, liderado por Nigel Farage, que comienza a posicionarse como un serio rival para las elecciones generales de 2029.
La derrota dejó a Starmer con un margen reducido para impulsar reformas y sostener la gobernabilidad, en medio de dificultades económicas y de la tensión internacional derivada de la guerra en Medio Oriente.
EL ESCÁNDALO EPSTEIN-MANDELSON VUELVE A PERSEGUIR A STARMER
La presión sobre el primer ministro no comenzó con las elecciones. Desde hace meses enfrenta cuestionamientos por haber nombrado a Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, pese a los antecedentes sobre sus vínculos con el fallecido financiero estadounidense Jeffrey Epstein.
Aunque Starmer terminó destituyendo a Mandelson y reconoció posteriormente que el nombramiento fue un error, el episodio dañó severamente su imagen política. Incluso debió comparecer ante el Parlamento para explicar por qué, según afirmó, no fue informado oportunamente sobre observaciones de seguridad relacionadas con Mandelson.
LABORISMO YA ANALIZA POSIBLES REEMPLAZOS
Mientras aumenta la incertidumbre política en Reino Unido, medios británicos ya comienzan a instalar posibles sucesores dentro del Partido Laborista.
Entre los nombres que surgen aparecen la ex viceprimera ministra Angela Rayner, el secretario de Salud Wes Streeting y el alcalde del Gran Manchester, Andy Burnham.
También reapareció como alternativa el ministro de Seguridad Energética, Ed Miliband, quien busca reposicionarse dentro del laborismo tras haber liderado al partido en la derrota electoral de 2015.
La permanencia de Starmer al frente del gobierno británico depende ahora de su capacidad para contener la rebelión interna y recuperar respaldo político antes de que la presión termine por hacerlo caer.







