Política

Senado define ruta de la reforma de Reconstrucción Nacional

Javiera Sanzana

Periodista

senado
Foto de archivo generada con IA
Uno de los primeros puntos será determinar cuántas comisiones revisarán la reforma. En la Cámara de Diputados, y pese a la intención inicial de La Moneda, el proyecto fue enviado a las comisiones de Hacienda, Trabajo y Medioambiente.

El próximo martes 2 de junio, la sala del Senado recibirá oficialmente la comunicación sobre la aprobación, por parte de la Cámara de Diputados, del proyecto de Reconstrucción Nacional impulsado por el gobierno.

En esta nueva etapa legislativa, correspondiente al segundo trámite constitucional, la mesa del Senado —encabezada por Paulina Núñez— deberá resolver una serie de definiciones políticas respecto al avance de la principal iniciativa del Ejecutivo.

Lea también: Adiós a María Elena Carrera: Ejemplo de función pública

Uno de los primeros puntos será determinar cuántas comisiones revisarán la reforma. En la Cámara de Diputados, y pese a la intención inicial de La Moneda, el proyecto fue enviado a las comisiones de Hacienda, Trabajo y Medioambiente.

GOBIERNO

El gobierno buscaba que el texto fuera analizado únicamente por Hacienda para acelerar su tramitación. Sin embargo, ahora el Senado deberá decidir si mantiene el mismo esquema aplicado en la Cámara Baja o si opta por un recorrido distinto, incorporando más o menos instancias legislativas.

Al mismo tiempo, la presidenta del Senado y el titular de la Comisión de Hacienda, Javier Macaya, tendrán que definir los tiempos del debate parlamentario.

CÁMARA DE DIPUTADOS

En la Cámara de Diputados, la iniciativa avanzó rápidamente debido a la suma urgencia impuesta por el Ejecutivo, mecanismo que obligaba a despachar el proyecto en un plazo máximo de 15 días.

No obstante, en el Senado las dinámicas suelen ser distintas, especialmente en relación con los tiempos de discusión. Además, los senadores cuentan con mayor margen de autonomía frente a sus partidos, lo que les permite negociar directamente con el Ejecutivo o fijar sus propias condiciones para la tramitación.

Por esa razón, varios parlamentarios de la Cámara Alta ya han manifestado que prefieren un debate más pausado. Incluso, algunos le habrían transmitido al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, que ven complejo cumplir con la meta del gobierno de convertir el proyecto en ley durante junio.

“El Senado va a actuar con sentido de urgencia, pero también con responsabilidad institucional. Una reforma de esta magnitud requiere una tramitación seria, ordenada, técnicamente sólida y, por supuesto, escuchando a todos los actores. La ciudadanía espera soluciones concretas y bien hechas, no improvisaciones”, comentó la presidenta del Senado, evitando fijar plazos concretos.

Además, el mecanismo legislativo del Senado difiere del aplicado en la Cámara Baja. En la Cámara Alta primero se realizan audiencias y luego se vota la idea de legislar tanto en comisión como en sala. Posteriormente, el proyecto vuelve a comisión para revisar el articulado en particular y, finalmente, retorna a la sala para su votación definitiva.

En la Cámara de Diputados, en cambio, la discusión en general y la votación particular de los artículos se realizan de manera consecutiva.

SIN PLAZOS DEFINIDOS

El presidente de la Comisión de Hacienda, Javier Macaya, también evitó comprometer fechas para el avance del proyecto.

“Depende mucho de cómo se dé la conversación”, sostuvo el senador.

Junto con ello, Macaya hizo un llamado a la oposición: “Yo siempre he sido una persona de diálogo y la invitación está hecha: aporten, mejoren, propongan. Pero para eso primero hay que cruzar el umbral mínimo de querer legislar”.

“Considerando que ya están los votos para aprobar, la oposición tiene un dilema que pueden aprovechar pensando en Chile: pongan sobre la mesa ideas para mejorar la reactivación, el empleo y beneficios concretos para las familias. Está todo el espacio para conversar. Pero para eso hay que estar dispuesto a legislar”.

Antes de que la mesa del Senado adopte una definición formal, desde la oposición ya comenzaron las presiones para que el debate avance con mayor calma que en la Cámara de Diputados y para que el proyecto sea revisado por varias comisiones especializadas.

ADN

En conversación con radio ADN, el senador Diego Ibáñez señaló: “No puede pasar la imposición que ocurrió en la Cámara de Diputados, esto al menos tiene que ir a la comisión de Trabajo, tiene que ir a la comisión de Economía, tiene que ir a Medio Ambiente, hay artículos que se refieren a Cultura, y eso tiene que tener su espacio especializado”.

El parlamentario también emplazó al senador Macaya y al ministro Quiroz.

“Aquí se va a ver el temple y la capacidad de dialogar con quien piensa distinto, del senador Macaya y del ministro Quiroz. Y esperemos que no nos defrauden, esperemos que no quieran legislar a matacaballo, sino que legislen con la razonabilidad al frente, con la evidencia y con el espacio necesario para una reforma que va a impactar los próximos 25 años”, afirmó.

Por su parte, el senador Andrés Longton indicó que “hay que darse el tiempo necesario para hacer una buena discusión, pero sin extenderla innecesariamente”.

Aunque ya han existido conversaciones entre los ministros encargados de las negociaciones —principalmente Quiroz y el titular de la Segpres, José García Ruminot— junto a algunos senadores para definir el itinerario legislativo, en el gobierno restan dramatismo a la posibilidad de que el proyecto sea revisado por tres comisiones distintas, tal como ocurrió en la Cámara de Diputados, argumentando que “se cumplieron los tiempos”.

Comparte en:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email