Política

Rebelión en la derecha: Gobierno en crisis por megarreforma

Mario López M.

Imagen referencial creada con herramientas digitales
Desde anuncios de senadores de derecha que votarán en contra a rechazar materias inaceptables para algunos, se enfrenta a la virulencia de colegas de derecha que acusan traición

La rebelión en la derecha ha puesto al gobierno en crisis por megarreforma. El proyecto de Reconstrucción Nacional no solo enfrenta el rechazo de la oposición. También se ha convertido en el campo de batalla donde el Gobierno de Kast está perdiendo el control de su propia mayoría legislativa.

La unidad de la derecha en el Senado, que durante meses fue presentada como el blindaje necesario para la «megarreforma» del Ejecutivo, se desmorona. Lo que comenzó como un respaldo disciplinado ha mutado en una rebelión interna que pone en jaque la cuestionada agenda del Presidente José Antonio Kast.

La denuncia del diputado UDI Eduardo Cretton sobre senadores de derecha que estarían «poniendo precio a su voto» no es una anécdota. Es el síntoma de una fractura que amenaza con paralizar los proyectos clave del Gobierno.

Desobediencia o cálculo político

La tensión es palpable. El senador Alejandro Kusanovic ) (Ind. pro Republicano) ha confirmado que votará en contra de la megarreforma, acusando al gobierno de «traidor» y «desleal», en un golpe directo al corazón del despliegue legislativo oficialista. A este desmarque se suma la crítica del senador Javier Macaya (UDI), quien ha levantado una muralla contra los recortes presupuestarios en salud y al fondo municipal, argumentando que las restricciones financieras pondrán en riesgo la capacidad operativa de la red pública. Ha señalado que no está dispuesto a apoyar aquello.

Como si el escenario no fuera suficientemente complejo, el senador Patricio Walker (Ind. de Derecha) ha dejado su voto en «veremos», sumándose a la lista de incertidumbres que el Ejecutivo no logra resolver. Esta desobediencia no es casual: refleja una derecha que, ante la baja en las encuestas y la presión de sus territorios, comienza a priorizar su supervivencia política por sobre la lealtad partidaria al Presidente Kast.

Un sistema que castiga la «indisciplina»

La molestia expresada por el diputado UDI Eduardo Cretton en redes sociales deja al desnudo la «peor cara de la política»: el intercambio de votos por concesiones, una práctica que erosiona aún más la confianza ciudadana en el Congreso.

«Me da vergüenza ver senadores, supuestamente de derecha, poniéndole precio a su voto para aprobar el proyecto de Reconstrucción Nacional», dijo Cretton.

El problema es que esta fractura ocurre en el peor momento posible. Con una credibilidad gubernamental bajo mínimos y una Cuenta Pública a la vuelta de la esquina, el Ejecutivo se queda sin capacidad de arbitraje.

Crisis de diseño

Más que una falta de liderazgo, estamos ante una crisis de diseño. El Gobierno de Kast ha intentado gobernar con una mayoría parlamentaria frágil, basada en la premisa de que la «derecha unida» era un bloque monolítico. La realidad del Senado ha demostrado lo contrario. Cuando el costo de apoyar una reforma —como la de salud o la megarreforma— implica enfrentar el descontento de la ciudadanía en las urnas, los senadores han comenzado a desmarcarse.

El Ejecutivo se encuentra hoy ante una encrucijada. Si cede ante las demandas individuales de los senadores para asegurar los votos, convalida el «pago por voto» que tanto ha criticado. Si mantiene la postura rígida, arriesga la derrota legislativa de su programa estrella.

Mientras tanto, la ciudadanía observa cómo el bienestar de Chile queda relegado a un segundo plano, supeditado a los intereses personales y las negociaciones tras bambalinas en un Senado que, lejos de ser un contrapeso constructivo, se ha transformado en el epicentro de la inestabilidad gubernamental.

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