Este martes se perfila como un día decisivo para la expresidenta Michelle Bachelet en su aspiración a la Secretaría General de la ONU. Desde Nueva York, expondrá su plan de trabajo ante los 15 integrantes del Consejo de Seguridad.
En la previa, la exmandataria sostuvo encuentros con representantes diplomáticos de México y Brasil, países que respaldan y patrocinan de forma directa su candidatura.
A diferencia de su intervención de abril ante la Asamblea General, esta vez la sesión será a puertas cerradas y con un contenido que se anticipa como “sustancial”.
RELEVANCIA
Distintos especialistas en relaciones internacionales han comentado la relevancia de esta etapa del proceso que enfrenta Bachelet.
Guido Larsson, académico de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo, sostuvo que en esta fase se juega tanto la posibilidad de que una mujer llegue por primera vez al cargo como el rol de las grandes potencias en materia de seguridad internacional.
También planteó que podrían surgir efectos en la política interna chilena tras la decisión del Gobierno de retirar su respaldo, además de la posibilidad de un eventual veto por parte de Estados Unidos en favor del argentino Rafael Grossi.
Por su parte, Gilberto Aranda, profesor titular de la Universidad de Chile y analista internacional, señaló que la aparición de la política ecuatoriana Fernanda Espinosa agrega incertidumbre a un escenario que hoy contempla cuatro postulaciones en competencia.
POSIBLE VETO
Respecto a un posible veto, indicó que no es algo inminente, aunque tampoco puede descartarse en el contexto de la administración del presidente Donald Trump.
En tanto, Mladen Yopo, investigador del programa de Política Global de la Universidad SEK Chile, recordó que la designación del Secretario General depende directamente de la recomendación del Consejo de Seguridad.
Además, valoró la opción de Michelle Bachelet, destacando que ya cuenta con apoyos de países como México, Brasil, China, Rusia, junto con varias naciones de África y Europa.







