Rusia lanzó una nueva ofensiva masiva con misiles y drones contra Kiev y su región metropolitana, dejando al menos 20 personas muertas y decenas de heridos, según informaron las autoridades ucranianas este lunes 6 de julio. El bombardeo ocurrió apenas cuatro días después de otro ataque de gran escala contra la capital, lo que volvió a evidenciar las brechas en la defensa aérea de Ucrania.
La capital fue el principal objetivo del ataque. De acuerdo con los reportes oficiales citados por agencias internacionales, 14 personas murieron en Kiev y otras seis en la región circundante, mientras los equipos de emergencia trabajaban entre edificios residenciales dañados y zonas con riesgo de nuevas explosiones.
KIEV VUELVE A SER BLANCO DE UNA OFENSIVA MASIVA
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, afirmó que la ofensiva provocó daños en distintos puntos de la ciudad y pidió a sus aliados decisiones concretas para reforzar la defensa aérea del país. El ataque se produjo en la víspera de la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, donde el apoyo militar a Ucrania será uno de los temas centrales.
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Moscú confirmó la operación y aseguró que sus fuerzas atacaron objetivos militares, energéticos y aeródromos. Sin embargo, autoridades ucranianas denunciaron que varios impactos afectaron edificios residenciales, mientras los equipos de rescate continuaban buscando sobrevivientes y evacuando sectores considerados inseguros.
LA FALTA DE PATRIOT DEJA EXPUESTA A UCRANIA
La Fuerza Aérea ucraniana informó que Rusia utilizó cientos de drones y decenas de misiles durante la ofensiva. Aunque Kiev logró interceptar la mayoría de los drones y parte de los misiles no balísticos, no consiguió derribar los proyectiles balísticos lanzados por Rusia, una amenaza que Ucrania solo puede enfrentar de manera eficaz con sistemas Patriot.
Zelensky advirtió que la escasez de interceptores fabricados en Estados Unidos está debilitando la capacidad defensiva del país. A su juicio, mientras esos sistemas permanezcan en los arsenales de los aliados, Rusia mantendrá incentivos para continuar sus ataques contra ciudades ucranianas.
El déficit de misiles Patriot se ha convertido en una de las principales demandas de Kiev ante Washington y las capitales europeas. Ucrania sostiene que la producción mundial de estos interceptores no avanza al ritmo de la guerra, mientras Rusia intensifica el uso de misiles balísticos y drones de largo alcance.
UCRANIA RESPONDE CONTRA INFRAESTRUCTURA RUSA
En paralelo, Ucrania reportó nuevos ataques con drones contra infraestructura energética y logística rusa. Según fuentes ucranianas, las operaciones alcanzaron instalaciones petroleras, puertos y objetivos vinculados al abastecimiento militar ruso, incluidos puntos en Crimea ocupada y regiones del interior de Rusia.
El Ministerio de Defensa ruso afirmó que derribó la mayor parte de los drones ucranianos lanzados durante la noche, aunque autoridades locales reconocieron daños en zonas portuarias y energéticas. Para Kiev, estos ataques buscan golpear la capacidad rusa de sostener la guerra y presionar sus rutas de suministro.
La nueva ofensiva contra Kiev llega en un momento clave para la diplomacia occidental. En Ankara, Ucrania intentará que sus socios transformen las declaraciones de apoyo en entregas urgentes de defensa aérea, especialmente sistemas Patriot e interceptores capaces de frenar los ataques balísticos que hoy golpean sin respuesta suficiente a la capital.
Suben a 14 los muertos por ataque ruso contra Kiev
El régimen de Moscú lanzó una nueva ofensiva contra infraestructura civil. Además hay al menos 46 personas heridas, entre ellas cinco niños, informaron las autoridades ucranianas.https://t.co/AyjlNMKYJb
— Teletica.com (@Teleticacom) July 6, 2026







