Política

Cuánto vale la palabra de Kast candidato: «No voy a privatizar Codelco»

Mario López M.

Codelco sobreproducción
Imagen referencial creada con herramientas digitales
Mientras el Partido Republicano instala el debate sobre una eventual privatización de Codelco, resurge una promesa categórica del entonces candidato José Antonio Kast: «No voy a privatizar Codelco». La interrogante ya no apunta a la oposición, sino a la capacidad del Presidente para sostener su propia palabra frente a los suyos.

En medio de la campaña de Republicanos que buscan privatizar Codelco, es bueno recordar las palabras del entonces candidato Kast, que afirmó categórico: «No voy a privatizar Codelco». Las presiones vienen del presidente de su propio partido y otros sectores de ultraderecha. Es entonces legítimo preguntarse tras el affaire de la expulsión de indocumentados: ¿Estaremos frente a una nueva hipérbole o ante la consecuencia política?

El cuarto sondeo «Confianza en el sistema político», elaborado por el Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello, revela que «9 de cada 10 personas creen que los políticos están más interesados en ganar elecciones que en hacer lo correcto». Ello importa, porque esta vez el presidente Kast y no el candidato, no se enfrenta a «algunos», sino que sus propios.

En diciembre de 2021, el entonces tantas veces candidato José Antonio Kast, decía ante la algarabía de sus seguidores: «Algunos dicen para tratar de mostrar una faceta distinta que nosotros queremos privatizar Codelco. Les queremos decir que no vamos a privatizar Codelco». Agregó, que «muy por el contrario a lo que dicen, vamos a trabajar por la mejor gestión, por la mayor productividad que va a ir en beneficio de los trabajadores de Codelco, que va a ir en beneficio de todo Chile».

¿Otra hipérbole de Kast?

Hoy, esas palabras suenan a desafío, no a una nueva metáfora o hipérbole, el país en un tema tan sensible como la propiedad del cobre de Chile, no lo entendería.

Antes, se intentaba desmentir a los contrarios que denunciaban un velado plan para desmantelar la más grande empresa estatal de cobre del mundo. Eran los «algunos». Hoy quienes llevan sin ocultarlo la bandera de la privatización, son los suyos, su propio partido Republicano. La batuta la ha encabezado el mismo presidente de la colectividad, Arturo Squella. Este propuso privatizar Codelco —totalmente o de manera parcial— para permitir el ingreso de capital privado y mejorar su eficiencia.

Algunas voces de derecha extrema se sumaron entusiastas, como el senador Rojo Edwards. Este aseguró que «Codelco ha demostrado ser una mina de privilegios (…) Por esto se debiera al menos, abrir un porcentaje de su propiedad al capital privado».

Gobierno: No a privatizar pero…

Muy en contra de los dichos del entonces candidato Kast, su actual ministro de Minería, Daniel Mas, no desean privatizar Codelco, aunque no descarta que sea una parte de la minera. Así lo dijo en su visita a la región de Coquimbo, donde reiteró que sí estiman es que ”tenemos la posibilidad de vender algunos bienes que son prescindibles. No estamos por privatizar. Si estamos en la asociación con distintos actores que nos traigan recursos, ideas, minas para hacer más grande Codelco”.

Al respecto, desde la oposición el diputado del sector PPD Héctor Ulloa, señaló: «Paradójicamente, esos “algunos” a los que el candidato Kast se refería hace cuatro años hoy presiden su propio partido. Espero que el hoy Presidente Kast mantenga la coherencia de entonces y no termine haciendo propias las declaraciones de Squella. El cobre es chileno, y eso mismo sostenía el candidato Kast».

Desde la industria, Diego Hernández, expresidente ejecutivo de Codelco, señaló sobre la privatización eventual de la compañía: «Si volvemos atrás a los años ’70s u ’80s, decíamos que ‘lo mejor era privatizar porque el Estado, etc…’ no es lo que está ocurriendo en el mundo. Creo que hay que hacer un refreshment de nuestros ideólogos nacionales», remató.

«Codelco no se vende»

El presidente del Sindicato Chuquicamata, Hernán Guerrero ha señalado que “ha habido un aumento de la deuda de los proyectos de inversión, pero así y todo es una empresa rentable (…) ¿Cómo se le pide a la compañía generar utilidades si el dueño le extrae todos los recursos? No hay otra opción que la deuda. Se nos compara con la empresa privada, pero ellos invierten al menos 30% de sus utilidades cada año”.

Respecto a la amenaza de una privatización, planteó que “este gobierno no habla de privatizar en forma directa, pero hay que decir que hoy ya hay una privatización parcial. Se entregan trabajos a terceros, por ejemplo, en el negocio de fundición y refinería, las empresas de terceros participan de ese proceso, tienen tremendas utilidades y el mandante no”.

Por su parte, la Federación de Trabajadores del Cobre, Zonal Norte, ha advertido que se movilizará si avanza cualquier iniciativa de privatización.  Mediante una declaración pública, la entidad se declaró estado de alerta. Ello, frente a lo que calificó como intentos de “privatizar, fragmentar o debilitar” a Codelco, reafirmando que los trabajadores defenderán el carácter 100% estatal de la cuprífera.

Presidenta del Senado: «No estoy de acuerdo … con privatizar Codelco»

Pero los cuestionamientos han provenido no solo desde la oposición, los trabajadores o la industria. La actual presidenta del Senado, senadora Paulina Núñez fue enfática al responder: «Yo no estoy de acuerdo con que haya que privatizar Codelco», afirmó.

La legisladora sostuvo que «es muy distinto privatizar la empresa que capitalizar la empresa mientras tú mantengas el control de la empresa». Agregó que «la única manera de que Codelco salga adelante es capitalizando esa empresa, manteniendo el control». «Yo aspiro a que lo que plantearon desde Republicanos solo quede en una idea», concluyó.

Cabe recordar que el miércoles 3 de junio de este año, la Comisión de Minería y Energía del Senado firmó una declaración conjunta. «Asumiendo la defensa de Codelco como una empresa estatal, los integrantes de la Comisión de Minería y Energía, firmaron una declaración en tal sentido tras escuchar a ejecutivos y dirigentes de la compañía». Así consigna la propia página del Senado.

En la oportunidad, «la instancia conoció mayores antecedentes sobre la investigación por una posible sobreestimación de la producción el 2026 y la posibilidad de una ‘privatización encubierta’».

La declaración

“Codelco es de Chile, es la principal empresa del Estado y productora de cobre del mundo (…) Su defensa, fortalecimiento y proyección no puede estar sujeta a los vaivenes de los ciclos políticos ni instrumentalizarse como bandera de unos contra otros. Afirmamos que el camino es fortalecer a Codelco sumarle gobernanza, competitividad, transparencia, productividad, eficiencia, y reconocer que la recuperación de la corporación pasa por el diálogo virtuoso entre todos sus estamentos. Los trabajadores -internos y externos- son parte de su patrimonio», señala.

Entre otros puntos, señala que se comprometen a «Defender el carácter estatal de Codelco rechazando cualquier intento de debilitar su naturaleza pública y fragmentar su patrimonio o reducir su rol en el desarrollo nacional».

El debate

Al final, el debate no es si Codelco necesita más eficiencia, nuevas asociaciones o una mejor gobernanza. Ese es un debate legítimo. Pero no es el punto puesto en el intento de privatización. El intento es privatizar, total o parcialmente. Volver a sesenta años atrás al país.

Pero lo que también está en juego será algo mucho más simple y, al mismo tiempo, más decisivo: la credibilidad presidencial. Porque cuando un candidato afirma de manera categórica «no voy a privatizar Codelco», deja de ser una consigna de campaña para transformarse en una medida con la que la ciudadanía evaluará la coherencia de su gobierno.

La verdadera pregunta ya no es qué propone el Partido Republicano. La pregunta es si el Presidente José Antonio Kast seguirá defendiendo la palabra que empeñó ante el país.

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