Desde Republicanos y la UDI amenazan con terminar con el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y con el Instituto Nacional de Deportes (IND). Al primero le advierten que deberá «asumir el costo» si visita a los presos trasladados a la nueva cárcel de Talca. La advertencia también incluye una eventual acción ante la justicia.
Por su parte, un parlamentario UDI pide cerrar el IND y traspasar sus funciones al Ministerio del Deporte.
Las amenazas al INDH surgen en el marco de la denominada «Operación Cancerbero». El operativo implica el traslado de 191 presos a la nueva cárcel de máxima seguridad de Talca. Se trata de internos vinculados a causas consideradas de alto riesgo y asociadas al crimen organizado.
La embestida contra el IND tiene un origen distinto. Se produce tras la abrupta salida de la exministra del Deporte Natalia Duco.
Desde la UDI amenazan con «graves consecuencias»
En la UDI emplazaron al INDH a no acudir al penal ni recurrir a la justicia para cuestionar el procedimiento. La jefa y el subjefe de la bancada de diputados UDI, Flor Weisse y Sergio Bobadilla, lanzaron una dura advertencia al organismo.
El emplazamiento se produjo en medio del megaoperativo policial iniciado ayer. Este busca concretar el traslado de 191 reos de alta peligrosidad desde Santiago hasta la cárcel «La Laguna», ubicada en Talca.
Los parlamentarios advirtieron que «sería una afrenta al país que en el organismo estén pensando en visitar a todos estos criminales».
Los legisladores recordaron que hace menos de un mes el organismo decidió visitar a Carlos Cancino Tapia, alias «El Rana». Este fue detenido en Valdivia por el homicidio del cabo primero Marcos Cosme.
El carabinero murió durante un operativo policial que buscaba capturar a Cancino. Este último también era requerido por su participación en el crimen del cabo Eugenio Naín, ocurrido en La Araucanía.
Por lo mismo, Weisse y Bobadilla aseguraron que «esperamos que el Instituto Nacional de Derechos Humanos no tenga la osadía de estar preparando una visita a la cárcel de Talca para reunirse con este grupo de criminales, ni mucho menos esté evaluando alguna acción ante la justicia que pueda terminar entorpeciendo este procedimiento».
«Por eso, sería una verdadera vergüenza que, frente a un operativo de esta magnitud, la principal preocupación del INDH sean los derechos de estos delincuentes y no el enorme daño que ellos y sus organizaciones le han provocado a nuestro país durante tantos años. Así que, si a pesar de eso el organismo tiene el atrevimiento de acudir a la cárcel de Talca para visitar a estos internos o intenta cuestionar ante la justicia una decisión que tiene por objetivo resguardar la seguridad de los chilenos, deberá asumir las graves consecuencias políticas e institucionales que una actuación de esa naturaleza pueda generar», advirtieron.
«Cerrar el INDH»
Por su parte, la bancada de diputados del Partido Republicano (REP) llamó al INDH a “no proteger a criminales”. También pidió que no utilice recursos públicos para ese fin. Los parlamentarios advirtieron que insistirán ante el Gobierno en el cierre definitivo del organismo si eso ocurre.
“Si es que frente al traslado de asesinos, extorsionadores, jefes del crimen organizado y delincuentes de alta peligrosidad, el INDH decide destinar recursos públicos para defender a dichos criminales, como bancada del Congreso Nacional insistiremos en solicitar al Gobierno el cierre definitivo de dicha institución”, alertaron.
“Cuando el país requiere recuperar la paz, la tranquilidad para los ciudadanos honestos y de bien, no se puede permitir que existan organizaciones que con recursos públicos velen por los delincuentes”, alegaron.
La petición no es nueva. El 27 de julio pasado, las bancadas de diputados y senadores del Partido Republicano solicitaron formalmente al Gobierno eliminar el INDH. Además, propusieron redistribuir sus recursos en políticas de seguridad pública.
INDH califica las amenazas como de «mayor gravedad»
La respuesta a la embestida derechista no tardó en llegar. El director nacional del INDH, Yerko Ljubetic, cuestionó los emplazamientos de Republicanos y la UDI. Ljubetic calificó las “amenazas vertidas” por los parlamentarios como de “mayor gravedad”.
“El INDH es una institución pública con un mandato legal que es claro, y que debe ejercer por expreso imperio de la ley con absoluta autonomía. Y en ese sentido, las amenazas vertidas son de la mayor gravedad, porque están orientadas precisamente a lo contrario, es decir, a coaccionar el cumplimiento de nuestro mandato, de nuestras acciones”, declaró.
Ljubetic agregó que esa autonomía no solo está establecida en la ley. También afirmó que los estándares internacionales de derechos humanos la reconocen como una condición esencial.
“Es una autonomía que no solo está en la ley, sino que es propia, reconocible y recogida por todos los estándares internacionales de derechos humanos, que la establecen como una condición esencial para las instituciones nacionales de derechos humanos y el cumplimiento de sus mandatos y sus responsabilidades”, señaló.
El director del INDH también advirtió sobre las consecuencias que podría generar este tipo de emplazamientos.
“El día de mañana pueden hacer lo mismo con otros organismos autónomos, tales como la Contraloría o el Tribunal Constitucional, y poner en cuestión o su existencia o sus atribuciones por el solo hecho de discrepar de sus definiciones o de sus decisiones”, advirtió.
A terminar con el IND
El diputado UDI Marco Antonio Sulantay, integrante de la Comisión de Deportes de la Cámara, calificó como «correcta» la salida de la ministra Duco. Sin embargo, sostuvo que las circunstancias de su renuncia son casi irrelevantes frente a un asunto que considera más importante: el rol del Instituto Nacional de Deportes.
Sulantay afirmó que el IND es «una institución prácticamente capturada por funcionarios, ex funcionarios y dirigentes sindicales». Para el diputado, «no es aceptable que la dirección nacional tenga un nivel de autonomía incluso superior a la subsecretaría y al ministerio».
A su juicio, la salida de Duco abre la puerta para discutir una profunda reestructuración del sector. Esta debería considerar «necesariamente la eliminación del IND para traspasar sus funciones al mando del Ministerio del Deporte».
Conflicto con historia
La ahora renunciada ministra Duco intentó remover a la directora del IND. Sin embargo, posteriormente debió revertir la medida por vicios de legalidad. En más de una oportunidad los funcionarios del IND se declararon en «estado de alerta«.
Antes de salir del gabinete, Duco también buscaba reestructurar el Ministerio del Deporte y el IND. Ante ello, los funcionarios reunidos en Anfuchid exigieron conocer anticipadamente cualquier reforma. También pidieron discutirla con los trabajadores y los distintos actores del sistema deportivo.
La organización manifestó además su preocupación por eventuales cambios al Plan Olímpico y al área de Alto Rendimiento.







