La salida de Natalia Duco del Ministerio del Deporte, junto al subsecretario Andrés Otero, provocó nuevas críticas y respaldos en el Congreso, luego de que el Presidente José Antonio Kast solicitara sus renuncias en medio de la polémica por el uso de un vehículo fiscal.
Lea También: Detienen a mujer de 23 años por amenaza contra el Presidente Kast durante visita a Talca
La controversia se originó tras conocerse antecedentes sobre el traslado de la entonces ministra en un automóvil institucional hasta una actividad privada. Según los antecedentes difundidos, en el encuentro hubo karaoke, bebidas y un asado, situación que contrastó con la explicación entregada inicialmente a la Contraloría, donde se señaló que el viaje correspondía a una reunión de trabajo.
Presidencia confirmó posteriormente la salida de ambas autoridades y agradeció las labores desempeñadas durante su paso por el Ministerio del Deporte.
Oposición cuestiona gestión del Ejecutivo
Desde la oposición, el episodio fue utilizado para cuestionar la conducción del Gobierno y la cantidad de cambios registrados entre ministros, subsecretarios y seremis.
El diputado César Valenzuela (PS) sostuvo que el Ejecutivo debe revisar sus designaciones y garantizar mayor continuidad en los organismos públicos.
La diputada Emilia Schneider (FA), en tanto, vinculó la salida de Duco con la investigación que enfrenta ante Contraloría y afirmó que el caso forma parte de un problema más amplio de liderazgo y conducción política.
Desde el Partido Comunista también cuestionaron la permanencia de la exministra y enumeraron distintos episodios que, a juicio de la colectividad, afectaron su gestión.
El Partido Nacional Libertario, por su parte, planteó una discusión más profunda y propuso derechamente evaluar la eliminación del Ministerio del Deporte.
Oficialismo respalda salida de Duco
Los parlamentarios oficialistas tuvieron una lectura distinta del episodio y destacaron la decisión presidencial de remover a las autoridades involucradas.
El diputado Hotuiti Teao (IND-UDI) valoró que el Gobierno mantenga como criterios la probidad, el buen desempeño y el uso responsable de los recursos públicos.
En la misma línea, Marco Antonio Sulantay (UDI) calificó como correcta la salida de Duco y planteó que el caso debería abrir una discusión sobre el funcionamiento del Instituto Nacional de Deportes (IND).
El parlamentario sostuvo que sería necesario revisar la estructura del organismo y su relación con el Ministerio del Deporte, incluyendo una eventual transferencia de atribuciones.
Parlamentarios destacan señal de exigencia
El diputado Diego Schalper (RN) afirmó que los antecedentes conocidos generaban dudas relevantes y consideró que la decisión presidencial constituye una señal respecto del nivel de exigencia que tendrá el Ejecutivo frente a sus autoridades.
Por su parte, el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, respaldó la salida de Duco y puso énfasis en la diferencia entre el eventual uso indebido del vehículo fiscal y la explicación entregada inicialmente sobre el traslado.
A su juicio, la segunda situación también reviste gravedad, debido a la necesidad de transparentar desde el comienzo las circunstancias que rodean un episodio de estas características.
Squella también defendió el número de cambios registrados en el Gobierno, argumentando que algunos obedecen a la dinámica propia de una administración, mientras otros responden a un mayor nivel de exigencia hacia sus colaboradores.
El caso de Duco, finalmente, abrió un nuevo flanco de discusión sobre probidad, gestión y permanencia de las autoridades del Ejecutivo, además del futuro institucional del área deportiva.






