Internacional

A cadena perpetua condena en China al fundador de Evergrande

Agencias

Evergrande
Foto publicada en X por @africanewsfr
El jueves un tribunal había declarado a Xu Jiayin culpable de falseamiento de información financiera, emisión fraudulenta de acciones, sobornos y desfalco, entre otros delitos,

Xu Jiayin, fundador del endeudado gigante inmobiliario chino Evergrande,  fue condenado en primera instancia a cadena perpetua y se ordenó la confiscación de todos sus bienes. Fue declarado culpable de los delitos de falsear información financiera, emisión fraudulenta de acciones, sobornos y desfalco.

El tribunal de Shenzhen también dispuso multas de 8.820 millones de yuanes (1.311 millones de dólares) contra Evergrande Group y de 7.000 millones de yuanes (1.040 millones de dólares) contra su principal filial, Evergrande Real Estate.

Del mismo modo, condenó a otros cinco altos cargos a penas de entre seis y dieciocho años de prisión. Según la televisión estatal CCTV, el total de sentencias dictadas hoy en el marco del caso es de 56, con una pena mínima de un año y diez meses.

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Xu, que llegó a ser el hombre más rico de China y que se encontraba bajo arresto domiciliario desde finales de 2023, se había declarado culpable en abril de los numerosos delitos de los que se le acusó y había expresado su “arrepentimiento”.

EL MÁS RICO

En 2017 la revista Hurun -el llamado Forbes chino- presentaba a Xu como el nuevo hombre más rico del país. El empresario que había completado la transformación “perfecta” de emprendedor a “supercreador de riqueza”,el fundador de un grupo en expansión, impulsor del fútbol, filántropo y miembro de importantes órganos políticos.

Un hito importante para un hombre que creció en la pobreza, que durante una década trabajó en una empresa siderúrgica estatal.

Fundó Evergrande en 1996. Su primer gran éxito llegó con Jinbi Garden, una promoción residencial en Cantón (sureste) que, según la prensa china, agotó su primera fase en cuestión de horas.

La receta combinaba viviendas de precio competitivo, preventas, rotación rápida de capital y financiación abundante.

Xu se elevó hasta la cima de las grandes fortunas chinas y en 2017, la revista Forbes estimó su patrimonio en unos 42.500 millones de dólares. Era la etapa de expansión del grupo.

FAN DEL FÚTBOL Y FILÁNTROPO

Evergrande compró el club de fútbol Cantón en 2010, le dio su nombre y lo convirtió en potencia nacional y asiática en esa década.

Xu también cultivó una imagen de empresario próximo al poder: fue miembro de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, el máximo órgano asesor del país, y Evergrande se presentaba como un conglomerado con intereses en vivienda, turismo, salud, consumo y vehículos eléctricos.

También aparecía  como filántropo y aseguraba que el espíritu empresarial consistía en “asumir activamente la responsabilidad social”.

“Soy hijo de la tierra amarilla. Mi sueño es dar a más gente un hogar”, aseguró en aquella época, resaltando sus orígenes humildes.

UN MODELO CON PIES DE BARRO

Evergrande funcionaba mediante un modelo de negocio de crecimiento rápido basado en un alto endeudamiento y la venta anticipada de viviendas. La empresa pedía enormes préstamos a bancos para comprar terrenos, vendía los departamentos en verde (antes de construirlos) y con descuento, y usaba ese dinero para iniciar nuevos proyectos y pagar deudas pasadas.

Eso funcionó hasta que el gobierno de China puso reglas estrictas para frenar el endeudamiento excesivo de las constructoras y cortó el flujo de nuevos créditos.

Al faltar liquidez, los proyectos se detuvieron, la gente dejó de comprar por miedo a perder su dinero y la cadena de pagos se rompió.

De este modo, Evergrande acumuló pasivos superiores a los 300 mil millones de dólares, lo que llevó a su impago oficial, la caída de sus acciones y su posterior proceso de liquidación judicial.

Xu aún intentó transmitir confianza en enero de 2023, en una carta a sus empleados. “Creo que podemos cumplir con nuestra misión de entregar proyectos, pagar diversas deudas, eliminar los riesgos y empezar un nuevo capítulo de supervivencia”, escribió entonces.

Pero todo termino en una causa penal.

El jueves un tribunal lo declaró culpable de falseamiento de información financiera, emisión fraudulenta de acciones, sobornos y desfalco, entre otros delitos, y sostuvo que entre 2016 y 2021 Evergrande y su fundador inflaron activos, ocultaron pasivos y captaron fondos de forma ilegal mediante una falsificación financiera “continuada y a gran escala”.

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