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Crónica de un Proyecto Familiar que Conquista Paladares

Patricio Olavarría R.

La sommelier Luciana Parra da la bienvenida a esta exclusiva degustación de vinos,
En el corazón de la Araucanía —un territorio donde, desde la cosmovisión ancestral, el ser humano no es dueño de la tierra, sino que pertenece a ella en un equilibrio espiritual profundo—, la imponente silueta del volcán Villarrica domina el paisaje.

La fuerza del origen: Crónica de un Proyecto Familiar que Conquista Paladares

Hay geografías concebidas para el milagro. En esos parajes de cordilleras indomables, volcanes silenciosos y aguas puras, la tierra entrega frutos de una identidad única. Esa misma energía es la que hoy impulsa un proyecto a escala humana, profundamente arraigado en el territorio, que traspasa sus regiones de origen para seducir a los paladares más exigentes de la capital y el resto de Chile.

Esta es la historia de tres productos independientes —una sidra y un vinagre de Pucón, y un vino de autor del Valle del Maule— que comparten una misma filosofía: el respeto absoluto por el origen, la paciencia de los procesos artesanales y una calidad excepcional que se construye desde la visión y la pasión de un proyecto de familia, que se proyecta con la mística propia de la relación del productor con la tierra.

La Frontera Viva: Sidra Pucón y Vinagre Palguín

En el corazón de la Araucanía —un territorio donde, desde la cosmovisión ancestral, el ser humano no es dueño de la tierra, sino que pertenece a ella en un equilibrio espiritual profundo—, la imponente silueta del volcán Villarrica domina el paisaje. Su nombre en mapudungún, Ruka Pillán, la «casa del espíritu», es a la vista un coloso vivo, una figura sobrecogedora que alberga en su interior un cráter con un lago de lava que late permanentemente, como el propio corazón que habita los bosques y lagos de este indomable paraje. Fue en este mágico escenario donde hace aproximadamente diez años Patricia Monroy, contadora, y Fernando Parra, abogado, decidieron dejar atrás el ritmo acelerado de la capital para instalarse en un pequeño predio agrícola en la localidad de Palguín Bajo, comuna de Pucón, camino a Curarrehue, histórico pueblo fronterizo que colinda con la cordillera hacia San Martín de los Andes, Argentina.

A partir de 2018 comenzó esta aventura de arraigo. Al llegar, la tarea inicial fue limpiar el terreno en donde había abundante maleza y troncos que daban cuenta del paso del tiempo, que escondía añosos árboles frutales y manzanos — que los lugareños calculaban que tendrían cerca de medio siglo — y que forman parte de los recuerdos de infancia de muchos de estos que, con nostalgia, añoran el pasado, aunque saben que, se debe enfrentan el presente trabajando la tierra invierno y verano sin parar. En medio de este paisaje se distinguen valiosos árboles de variedades de manzana como limóna, candelaria y reineta, ideales para dar origen a un excelente blend de sidra. En este recorrido, han sido invitados a distintas ferias regionales y también en Santiago a la reconocida Chanchos Deslenguados, en donde ha tenido una gran acogida de expertos y el público en general.

«Cuando llegamos en 2018, la idea era simplemente preservar los manzanos como parte del paisaje. Pero con el tiempo la producción de fruta superaba con creces el consumo familiar, así que en plena pandemia empezamos a moler y prensar de manera artesanal con utensilios domésticos, hasta llegar hoy a producir 850 litros y unas 1.000 botellas de nuestra sidra y vinagre.», dice Patricia, mientras camina y observa los árboles que rodean el hermoso lugar.

Tanto Fernando como Patricia sienten una pasión y amor por el trabajo en su parcela que se transmite en cada detalle. La casa, construida completamente de madera por ellos, es el epicentro donde la buena mesa y la conversación nunca faltan alrededor de una cocina a leña, alimentada con crujientes ramas de manzanos o pinos. Es un espacio donde se siente el calor humano y el compañerismo, que se comparte además con otros habitantes de esta comarca en donde abundan enormes álamos, y longevos coigües que casi misteriosamente a pocos minutos, abren paso al río Palguín, que con sus frías y transparentes aguas dan frescura y un respiro cuando la faena ha sido especialmente dura.

«Llegar a Palguín fue un cable a tierra literal. , Ver los manzanos antiguos, limpiar la maleza con nuestras propias manos y levantar esta casa de madera junto a la Patricia te cambia el switch por completo.

Patricia Monroy y Fernando Parra  Aquí el tiempo corre de otra manera; el esfuerzo físico con la tierra te recompensa con una paz y un sentido que no se compran en ninguna parte», señala Fernando, quien siempre está ocupado en algo, ya sea en la poda, limpieza de arbustos o el traslado de leña para la cocina y el calor hogareño.

La Elegancia del Maule: Tanino, Cabernet Franc

Si la Araucanía aporta la frescura cordillerana y el espíritu de la fruta, el Valle del Maule responde con la madurez y la elegancia de la tradición vitivinícola de autor. Es allí donde cobra vida Tanino, un vino tinto de cepa Cabernet Franc de cosecha 2021 elaborado por el sommelier Luciano Parra, Licenciado en Comunicación de la Universidad de Chile e hijo menor de Fernando y Patricia.

Criado meticulosamente en barricas de roble francés, este Cabernet Franc, una cepa de presencia aún selecta y muy valorada en los valles chilenos, destaca por su estructura, su complejidad y un perfil aromático sumamente sofisticado. Concebido bajo una mirada independiente, este proyecto equilibra la precisión técnica con la sensibilidad artística, logrando una partida limitada que prioriza la calidad por sobre la estandarización industrial y constituyéndose como una alternativa ideal para acompañar carnes rojas, quesos maduros y preparaciones de larga cocción.

Actualmente, Luciano trabaja en un importante restaurante de la zona oriente de Santiago, un espacio donde despliega día a día su oficio y cultiva un alto nivel de servicio con clientes de Chile y de todas partes del mundo, altamente exigentes y conocedores de la buena cocina y el vino.

—Me siento profundamente orgulloso de Tanino; se logró un excelente Cabernet Franc que refleja muy bien lo que buscábamos. Creé la marca Tanino a partir del trabajo que hice junto a un amigo enólogo en el Maule, y la experiencia ha sido sumamente positiva. La gran mayoría de quienes lo han comprado le han puesto cinco estrellas, y eso nos tiene muy contentos y con ganas de seguir explorando posibilidades en el futuro. Además, para mí desde la perspectiva del servicio, es una enorme satisfacción aportar al desarrollo de la cultura del vino a través de este proyecto —señala el hijo menor de Patricia y Fernando.

Territorios que se Encuentran en la Copa

Lo que une a la Sidra Pucón, el Vinagre Palguín y el vino Tanino no es solo su carácter artesanal, sino la convicción profunda de que los mejores productos son aquellos que cuentan una historia sincera. Ya sea desde las faldas del Ruka Pillán con sus aires limpios y fronterizos, o desde los suelos soleados del Maule guiados por la experiencia e inventiva, estas creaciones demuestran que la identidad, el trabajo dedicado y el respeto por el origen son el mejor pasaporte para conquistar los mejores momentos en la mesa chilena.

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