Estados Unidos y Venezuela abrieron una nueva etapa en sus relaciones con la puesta en marcha de un amplio acuerdo petrolero que permitirá desarrollar 17 campos con alrededor de 65.000 millones de barriles de crudo.
El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, encabezó la delegación enviada a Caracas para formalizar la expansión de Chevron en la Faja Petrolífera del Orinoco. La ministra venezolana de Hidrocarburos, Paula Henao, y el encargado de negocios de Estados Unidos, John Barrett, recibieron al funcionario en el aeropuerto internacional de Maiquetía.
“Estos acuerdos de inversión en Venezuela buscan llevar paz, oportunidades y prosperidad al pueblo de Venezuela y al pueblo de Estados Unidos”, afirmó Wright tras su llegada.
INVERSIONES POR HASTA US$100.000 MILLONES
El proyecto contempla inversiones por un máximo de US$100.000 millones para recuperar instalaciones, incorporar tecnología y ampliar la producción petrolera venezolana. Caracas también proyecta ingresos por regalías e impuestos que podrían alcanzar los US$209.300 millones durante la vigencia del acuerdo.
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Según los antecedentes difundidos por Washington, una empresa conjunta con North American Blue Energy Partners administrará parte de los activos. El Departamento de Defensa estadounidense controlaría un 35% de la sociedad matriz, mientras Estados Unidos tendría capacidad para intervenir en algunos nombramientos de su directorio.
El esquema también concedería a Washington el derecho a adquirir el 20% de la producción a precio de costo y una opción preferente sobre una parte importante del volumen restante.
DIFERENCIAS POR LA DURACIÓN DEL PACTO
La duración del acuerdo abrió una de las principales controversias. La Administración de Donald Trump sostiene que la operación fortalecerá el dominio energético estadounidense durante el próximo siglo. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró, en cambio, que el convenio tendrá una vigencia de 25 años.
Rodríguez afirmó que el objetivo consiste en superar una producción de 1,5 millones de barriles diarios. Venezuela extrae actualmente cerca de 1,23 millones de barriles por jornada, una cifra todavía distante de los 3,1 millones registrados en 1998.
Sectores opositores y analistas también cuestionaron las condiciones económicas del pacto, la participación estadounidense en su administración y la capacidad de un Gobierno transitorio para comprometer recursos naturales durante varias décadas.
CHEVRON GANA PROTAGONISMO EN VENEZUELA
Chevron tendrá un papel central en esta nueva etapa. La compañía mantuvo operaciones en Venezuela durante los años de sanciones mediante autorizaciones especiales y ahora prepara una ampliación de sus actividades en la Faja del Orinoco.
El acuerdo podría modificar además el equilibrio geopolítico de la región. El retorno del capital estadounidense amenaza con desplazar parte de la influencia que China y Rusia adquirieron en la industria venezolana durante los años de distanciamiento entre Caracas y Washington.
Para Estados Unidos, el convenio permite asegurar acceso preferente a una de las mayores reservas de crudo del mundo. Para Venezuela, representa una oportunidad de atraer inversiones, recuperar infraestructura y elevar la producción. Su resultado dependerá, sin embargo, de cómo ambos países resuelvan las diferencias sobre la duración, el control empresarial y la distribución de los ingresos petroleros.
— Nacho Montes de Oca (@nachomdeo) August 31, 2026







