Internacional

Bolivia elimina el subsidio al diésel tras pacto con FMI

Editado de agencias y medios internacionales por Cristian Navarro H.

Periodista

Bolivia
Foto: Presidente Rodrigo Paz. Publicado en X por @reddtvoficial
La eliminación elevó el precio para los grandes consumidores de 9,80 a 17,95 bolivianos por litro. El Gobierno anunció ayudas sociales y créditos preferenciales, mientras transportistas amenazan con nuevas movilizaciones.

Bolivia eliminó por completo el subsidio al diésel desde este sábado 19 de septiembre, con lo que el combustible comenzó a venderse a precio internacional. La medida coincidió con la aprobación legislativa de un programa de financiamiento por US$1.900 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El ajuste afecta a los grandes consumidores, el único sector que todavía mantenía el beneficio estatal después de que el Gobierno retirara la subvención para los demás usuarios el pasado 17 de agosto. El precio aumentó de 9,80 a 17,95 bolivianos por litro.

El presidente Rodrigo Paz defendió la decisión al señalar que el Estado no puede continuar comprando combustible a precios elevados para venderlo más barato. Según explicó, los recursos liberados se destinarán a escuelas, hospitales, carreteras y otras obras públicas.

GOBIERNO ANUNCIA MEDIDAS DE COMPENSACIÓN

Para contener los efectos económicos del aumento, Paz informó que 2,9 millones de personas recibirán un nuevo pago del Programa Extraordinario de Protección y Equidad (PEPE).

El Ejecutivo también dispondrá de 800 millones de bolivianos, equivalentes a unos US$81,6 millones, para créditos preferenciales dirigidos a transportistas de carga, artesanos, comerciantes minoristas y sectores productivos. Los préstamos tendrán una tasa anual cercana al 6%.

Lea también Trump veta a tres medios y desafía la libertad de prensa

Además, el bono escolar subirá de 200 a 300 bolivianos y se ampliarán las facilidades para acceder a créditos de vivienda social. El mandatario anunció también la eliminación de impuestos para la importación de insumos, semillas, maquinaria, herramientas, drones y otros bienes destinados a actividades productivas.

Paz aseguró que el término del subsidio permitirá garantizar el abastecimiento permanente de diésel. También responsabilizó a las políticas aplicadas durante los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce de reducir las reservas y profundizar la escasez de combustibles que afecta al país desde hace aproximadamente dos años.

CRÉDITO EXIGE NUEVAS REFORMAS ECONÓMICAS

En paralelo, el Congreso aprobó un programa crediticio por US$1.900 millones con el FMI. El acuerdo, pactado por un periodo de 36 meses, deberá ser ratificado por el directorio del organismo internacional el próximo 2 de octubre.

Si obtiene la aprobación definitiva, Bolivia recibirá un primer desembolso de US$250 millones. El Gobierno espera que el programa facilite, además, la obtención de otros US$5.000 millones provenientes del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y otras entidades multilaterales.

Entre los compromisos asumidos por Bolivia figuran la eliminación de todos los subsidios a los combustibles desde enero de 2027, la reducción del déficit fiscal y del gasto corriente, además de la mantención de un sistema cambiario flexible.

TRANSPORTISTAS AMENAZAN CON MOVILIZACIONES

La Confederación de Choferes de Bolivia rechazó la eliminación del subsidio y declaró en estado de emergencia al transporte nacional. Su dirigente, Víctor Tarqui, advirtió que podrían iniciar bloqueos y otras medidas de presión si el Ejecutivo no revisa la decisión.

Ante la posibilidad de nuevas protestas, el Parlamento prorrogó por 90 días el estado de excepción vigente desde junio. La medida entrega al Gobierno facultades extraordinarias, entre ellas la movilización de fuerzas militares para impedir cortes de rutas.

Más de 500 policías fueron desplegados preventivamente en las carreteras que conectan Cochabamba, Oruro y La Paz. Durante las protestas desarrolladas entre mayo y junio, Bolivia enfrentó 53 días de bloqueos, desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal, además de al menos 16 fallecidos.

 

Comparte en:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email