El ministro de Seguridad, Martín Arrau, sostuvo que parte del descontento ciudadano con el manejo de la delincuencia responde a las mayores exigencias que enfrenta un gobierno de derecha en esta materia. Aunque defendió los resultados de su gestión, reconoció que recuperar la confianza de la población requiere tiempo.
En una entrevista realizada en La Tercera, el secretario de Estado afirmó que las expectativas hacia su sector político elevan el estándar con que la ciudadanía evalúa al Ejecutivo.
“A las derechas, en general, se les asocia con más seguridad, más orden, más crecimiento económico y se les exige más. Tenemos una vara alta”, señaló. Añadió que considera legítima esa exigencia, porque la seguridad constituye la principal urgencia de los chilenos.
DEFIENDE RESULTADOS Y PIDE TIEMPO
Arrau respaldó su evaluación con cifras que, según indicó, muestran avances respecto del año anterior. Mencionó una caída del 14% en los casos policiales de homicidios, una reducción del 86% en los ingresos clandestinos y un aumento del 60% en los decomisos de drogas.
También aseguró que los robos con violencia y de vehículos presentan disminuciones de entre un 18% y un 20%.
Lea también Matthei apunta al círculo de Kast por desorden del gobierno
Consultado por la distancia entre esos indicadores y la evaluación ciudadana del Gobierno, sostuvo que la percepción cambia gradualmente y que el Ejecutivo debe comunicar sus resultados y mostrar la acción del Estado.
El ministro reconoció que los homicidios comenzaron a disminuir durante la administración anterior y destacó su decisión de mantener la política de seguridad pública. Sin embargo, cuestionó los resultados globales de ese gobierno y afirmó que el país necesita nuevas herramientas para enfrentar la violencia y el crimen organizado.
REFORMA CONSTITUCIONAL SIGUE SIN DEFINICIÓN
Respecto de la reforma constitucional de seguridad, Arrau evitó confirmar si el Ejecutivo retirará el proyecto. Explicó que el Gobierno mantiene espacio para que los senadores alcancen acuerdos y aseguró que está dispuesto a modificar su redacción.
Entre las materias que considera prioritarias mencionó un listado de organizaciones criminales, mayores atribuciones para Gendarmería en segregación penitenciaria y una revisión de los estados de excepción constitucional.
El secretario de Estado admitió que la controversia dejó aprendizajes. “La principal debe ser hacer un trabajo prelegislativo más intenso”, afirmó.
Pese a las dificultades de esa iniciativa, defendió el avance de una agenda de cerca de 30 proyectos y sostuvo que la gestión de su cartera puede desarrollarse junto con el trabajo legislativo.
ABRE LA PUERTA A ACUERDOS CON TODA LA OPOSICIÓN
Arrau manifestó disposición a dialogar con todos los sectores, incluidos el Frente Amplio y el Partido Comunista, siempre que esas conversaciones permitan construir consensos.
También defendió la participación de parlamentarios en reuniones convocadas por el Presidente para abordar seguridad y llamó a sumar voluntades frente a la violencia.
Sobre las críticas a su disposición al diálogo, rechazó que exista desprecio por el trabajo legislativo y aseguró que mantiene conversaciones frecuentes con los congresistas. “Me faltan horas en el día para dialogar más”, sostuvo.







