Política

Canciller argentino cobra la palabra a Chile por error en acuerdo de Malvinas

Andrea Bostelmann

Foto publicada en X por @Ramonsofo
Tal como advirtió Está Pasando, la firma del entendimiento entre Kast y Milei podía afectar las relaciones comerciales de Chile con las Malvinas, tal como está sucediendo con el barco de bandera chilena que tiene presupuestado salir próximamente de Punta Arenas rumbo al archipiélago.

En ese tono conciliador con el que se mueven quienes se desenvuelven en el mundo diplomático, el canciller de Argentina, Pablo Quirno, aseveró en una entrevista que hay «ciertos sectores chilenos que están tratando de hacernos pelear”, pero que “nosotros con Chile tenemos una posibilidad y una oportunidad histórica en varios ámbitos”.

Como el diálogo con el medio trasandino A24 giró en gran parte en torno a la relación con nuestro país y al paso del buque comercial Danstar, de bandera chilena, hacia las Malvinas -que todo el mundo sabe que zarpará próximamente rumbo al archipiélago-, de partida dijo que «nosotros no tenemos en este momento notificación oficial de un barco chileno yendo a Malvinas».

Y consultado por los dicho al respecto de autoridades de Punta Arenas, afirmó que «hay muchos otros actores que evidentemente la buena relación entre Argentina y Chile la quieren pudrir».

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¿SOMOS O NO SOMOS AMIGOS?

Quirno destacó que «tenemos una excelente relación con el presidente Kast, una excelente obviamente relación con el gobierno del presidente Kast; en mi caso con su canciller». Añadió que «estamos en conversaciones. No quiere decir que estemos siempre de acuerdo en todo, pero el diálogo con Chile es extremadamente constructivo, de la misma manera que lo es, debo decir, con Uruguay”.

Esa mención no es baladí. Uruguay es el otro país que, al igual que Punta Arenas en Chile, espera a convertirse en el supermercado de las Malvinas; la diferencia es que está a una distancia del archipiélago de más de mil kilómetros que Chile, por lo que nuestro país juega con ventaja a la hora de pensar en hacer negocios ahí.

Respecto del posible paso del buque chileno, Quirno aseveró que «primero, no hay que anticiparse. Y segundo es que está claro lo que hemos hablado con Chile, que tiene que ver con que esto no es ningún tipo de impedimento de comercio ni nada por el estilo».

El punto que se discute a nivel de gobierno, especificó Quirno, es que se asegure que “toda ayuda logística que tenga que ver con la explotación” de recursos naturales en Malvinas no cuente con la participación de Chile, porque “siendo consecuente a lo que es su posición, y la de todo el continente de alguna manera también, no va a ser parte de ese juego”, aseveró.

¿SABÍA O NO SABÍA?

Ese es el punto donde llegamos a la declaración que firmó Kast con el mandatario argentino, Javier Milei, cuando coincidieron en Santiago en la reunión de la extrema derecha.

Al respecto, el 5 de septiembre, Está Pasando publicó una columna titulada «¿Sabía Kast lo que estaba negociando con Argentina?». Allí advirtió que la declaración en cuestión incorporaba una referencia a las actividades logísticas vinculadas con Malvinas que podía terminar afectando intereses chilenos.

No se trataba de una especulación sobre un peligro remoto. La columna identificó expresamente la conexión marítima desde Punta Arenas y las eventuales consecuencias de las medidas argentinas contra empresas y proveedores relacionados con las islas.

Hoy, las declaraciones del canciller Pablo Quirno vuelven sobre esa misma controversia. El riesgo que entonces se señaló públicamente aparece ahora en la discusión diplomática.

Kast celebró que Argentina reconociera una soberanía chilena ya establecida por tratados vigentes. Pero su Gobierno aceptó incorporar una formulación cuyo alcance político y comercial merecía una evaluación mucho más cuidadosa.

La pregunta no es solamente si el presidente sabía lo que estaba negociando. Es si quienes tenían la responsabilidad de asesorarlo comprendieron las consecuencias previsibles de aquello que sometieron a su firma.

PASO INOCENTE

Pero volvamos a la entrevista a Quirno.

Este definió el ‘paso inocente’ -mencionado en los tratados internacionales sobre el libre tránsito marítimo por los mares territoriales- como una figura prevista en la Convemar, la Convención de las Naciones Unidas del Derecho del Mar. Dijo que allí están “las reglas de los países -ribereños-, donde uno no puede frenar el paso inocente de un barco”.

En ese sentido dijo que el Danstar pasará por el Estrecho de Magallanes -que “es territorio chileno”, comentó- y que cuando salga de ahí «nosotros no podemos frenar el paso inocente».

Aseguró también que “no tenemos intención de atacar, no tenemos intención de abordar, no tenemos intención de atacar, o sea, justamente todo lo estamos haciendo de manera pacífica y diplomática”.

En ese punto insistió, nuevamente, en que ambos gobiernos -de Argentina y Chile- coordinan «que no haya colaboración directa o indirecta con respecto a la explotación de recursos naturales en ocupación».

Finalmente, Quirno recalcó que con Chile “no se discute soberanía”, sino que se mantienen alerta a la “logística” que eventualmente “conlleve a la explotación de los recursos naturales. Punto, es tan clarito como eso”.

Consultado si se consideraría «paso inocente si la embarcación chilena traslada apoyo logístico, Quirno fue tajante: «no, ahí hablaremos justamente en función de este compromiso que tenemos entre ambos países, para que eso no ocurra«.

En esa línea, el canciller afirmó que “Chile tiene su regulación, hay manifiestos”. Dijo que se podría especular que hay contrabando y en ese caso “no hay paso inocente”.

CARTER: «PUEDE HABER UN INCIDENTE MAYOR»

Desde nuestro país, el senador Rodolfo Carter, presidente de la Subcomisión de Presupuestos de Defensa Nacional, es cauto en relación con el barco chileno que el 10 de noviembre inaugurará la ruta Punta Arenas-Malvinas.

De hecho, para él hay una clara posibilidad de que se confisque.

«La crisis con Argentina es lo más parecido al iceberg del Titanic. Se está desarrollando lentamente, pero de forma permanente. Argentina ya nos ha amenazado, formal e informalmente. Lo ha hecho a través de su canciller, a través de oficiales superiores de las Fuerzas Armadas y a través de instituciones como la Liga Naval», advirtió en entrevista con Ex-Ante.

«Ha dicho en todos los tonos que tiene pretensiones bioceánicas y pretende aislar a Punta Arenas en materia comercial», agregó.

UNA NUEVA LECTURA

A su juicio, «lo que está haciendo Argentina es tratar de hacer una nueva lectura, hablando de la Convención sobre el Derecho del Mar, con una interpretación equivocada, que dice que ellos podrían evaluar, eventualmente, si un navío está circulando en forma no inocente. Y eso les daría derecho a multar o, incluso, a confiscar».

«Frente a una violación así de manifiesta del Tratado de 1984, el gobierno chileno tiene que tener una posición muy firme», sostuvo.

Asimismo, recalcó que «no podemos llegar al escenario de que ese buque sea confiscado. Porque en el minuto en que ese buque sea confiscado, se empieza a configurar frente a nosotros lo que Rodríguez Elizondo llama ‘lo impensable’: un conflicto físico con Argentina. A ese escenario no se puede llegar. Más vale ser muy categórico en este minuto y no tolerar ningún exabrupto más de Argentina».

En ese sentido, enfatizó que el «que el canciller argentino se permita decir que las cosas tienen consecuencias no es lenguaje propio de un canciller. ¿Qué pasaría si en Chile un comandante en jefe de una de las ramas de las FF.AA. se refiriera a las Malvinas como Falklands? Sería una crisis mayor. La Armada nunca lo ha hecho, ni el Ejército ni la Fuerza Aérea. Ni ninguno de nuestros cancilleres, porque respetamos lo que significan las Malvinas para Argentina. Mi punto es que lo mejor para Chile, y para la paz, es actuar con mucha firmeza ahora. Que Argentina tenga claro que esto no va a salir gratis».

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