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¿Qué es un gustnado?: El fenómeno que afectó a Estación Central la semana pasada

María González

Periodista

gustnado
En un principio parecía un tornado, pero era un gustnado

El pasado 13 de octubre, un remolino levantó parte de una estructura en el Terminal de Buses Alameda, en Estación Central, y rápidamente surgió una explicación. En concreto, podría tratarse de un tornado. Sin embargo, el análisis posterior de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), dependiente de la DGAC, llegó a una conclusión diferente.

Tras revisar registros audiovisuales, datos meteorológicos y los daños en terreno, el organismo determinó que el fenómeno correspondería a un gustnado, un tipo de remolino asociado a las fuertes ráfagas que pueden acompañar a una tormenta severa.

Aunque a simple vista puede parecer un tornado, ambos fenómenos tienen un origen diferente. De hecho, la clave para entenderlo está en lo que ocurre muy cerca del suelo.

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¿QUÉ ES UN GUSTNADO?

Durante una tormenta intensa, parte del aire frío desciende desde la nube y, al llegar al suelo, se desplaza horizontalmente hacia el exterior. El borde delantero de ese aire recibe el nombre de frente de ráfaga o “gust front”. Allí, pueden producirse cambios repentinos en la velocidad del viento, la temperatura y la presión atmosférica.

En determinadas condiciones, la interacción entre ese flujo de salida y el aire que encuentra a su paso genera pequeños vórtices cerca de la superficie. Ahí aparece el gustnado, un remolino de pequeña escala y corta duración que puede levantar polvo, ramas o escombros.

El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS), perteneciente a la NOAA, lo define precisamente como un pequeño remolino que se forma dentro del flujo de salida de una tormenta. Además, aclara una diferencia fundamental y es que no está conectado con una rotación en la base de la nube y, por eso, no corresponde a un tornado.

Esto no significa que sea inofensivo. Los gustnados más intensos pueden provocar daños debido a sus fuertes vientos, especialmente sobre árboles, techumbres y estructuras livianas.

Algo importante a considerar es que los gustnados aparecen donde existen tormentas capaces de generar fuertes corrientes descendentes y frentes de ráfaga y no se asocian a una zona geográfica específica.

DIFERENCIA CON UN TORNADO 

La principal diferencia está en el origen y extensión de la rotación. Un tornado mantiene una circulación que conecta la superficie con la nube de tormenta. En un gustnado, en cambio, la rotación ocurre principalmente cerca del suelo y no mantiene una conexión vertical continua con la base de la nube. Por eso, incluso puede aparecer como un remolino de polvo o escombros sin una nube embudo sobre él.

Esta característica resultó clave para analizar lo ocurrido en Estación Central. En el Terminal Alameda, la DMC encontró daños concentrados en el techo de una estructura de entre ocho y diez metros de altura, pero no detectó afectaciones en instalaciones cercanas ni un “camino de daños” característico de un tornado.

En calle San José y Plaza Estrella, en tanto, se registraron árboles caídos, ramas desprendidas y daños en algunas cubiertas. Testigos describieron ráfagas que persistieron durante al menos diez minutos, comportamiento que tampoco resultaba compatible con el avance de un tornado, según el informe.

¿QUÉ OCURRIÓ ESE DÍA EN SANTIAGO?

El gustnado apareció en medio de una tormenta severa que reunió condiciones especialmente intensas. La DMC registró gran actividad eléctrica, granizos de entre 0,5 y 1 centímetro —que alcanzaron 1,5 centímetros en Santiago Centro— y 13,3 milímetros de lluvia durante la jornada en Quinta Normal. De ellos, 12,2 milímetros cayeron en apenas una hora.

Los instrumentos también mostraron señales características del paso de un frente de ráfaga: la temperatura cayó cerca de 10 °C, desde unos 17 °C hasta 7,5 °C, mientras la presión aumentó aproximadamente 7 hPa (hectopascales) en una hora y la humedad relativa superó el 90%. Al mismo tiempo aumentaron el viento y las precipitaciones.

Con esos antecedentes, sumados a las imágenes y la inspección en terreno, la DMC concluyó que el remolino observado en el Terminal Alameda Sur “correspondería a un evento del tipo gustnado”.

El episodio muestra que ver un remolino durante una tormenta no basta para hablar de un tornado. Los gustnados pueden parecerse visualmente y también provocar daños, pero la forma en que nace y se organiza la rotación permite a los especialistas distinguir un fenómeno de otro.

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