El presidente de Francia, Emmanuel Macron, acusó a Donald Trump y a otros dirigentes extranjeros de aprovechar los recientes disturbios en su país para obtener beneficios electorales mediante la difusión de información manipulada.
Durante su visita a Doha, el mandatario distinguió entre una eventual intervención extranjera en las protestas, sobre la cual dijo no tener indicios, y la utilización política de versiones engañosas sobre los hechos de violencia.
Macron calificó de “inaceptables” los comentarios de algunos líderes internacionales. Cuando la prensa le preguntó si incluía al presidente estadounidense entre los destinatarios de sus críticas, respondió afirmativamente.
El jefe de Estado francés denunció que circularon imágenes generadas con inteligencia artificial que mostraban situaciones que nunca ocurrieron en Francia. También cuestionó afirmaciones falsas sobre una supuesta llegada masiva de inmigrantes islamistas.
LOS DISTURBIOS ENTRAN EN LA CAMPAÑA ESTADOUNIDENSE
Las declaraciones surgieron después de que Trump vinculara los saqueos y destrozos registrados durante las protestas del 17 de octubre con la inmigración.
En un acto en Kansas, el mandatario estadounidense utilizó los incidentes para llamar a votar contra los demócratas en las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre. Además, advirtió que Estados Unidos podría enfrentar escenas similares.
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Macron reprochó que dirigentes extranjeros desarrollen sus campañas “a costa de Francia” y defendió la gestión de su Gobierno frente a la crisis. Aseguró que las autoridades enfrentan las dificultades con firmeza y respeto, y reiteró su compromiso de restablecer el orden público.
DESCARTA POR AHORA EL ESTADO DE EMERGENCIA
El presidente anunció que este jueves se reunirá con los servicios de inteligencia, el primer ministro, Sébastien Lecornu, y los ministros involucrados para revisar un informe sobre los disturbios y evaluar las medidas adoptadas.
El Ejecutivo mantiene toques de queda parciales en algunas ciudades, restricciones a las concentraciones y prohibiciones de determinadas manifestaciones. Sin embargo, Macron descartó por ahora declarar el estado de emergencia.
El mandatario también rechazó la violencia contra las personas y los bienes, y cuestionó la ambigüedad que atribuyó a algunos actores políticos frente a los incidentes.
La coordinación de los chalecos amarillos convocó nuevas movilizaciones para el sábado. Ante ese escenario, Macron aseguró que las autoridades actuarán para impedir nuevos disturbios en los centros urbanos.







