Internacional

Noboa recurre a otro toque de queda ante persistencia de violencia en Ecuador

Editado de agencias y medios internacionales por Cristian Navarro H.

Periodista

Ecuador
Foto: Publicado en X por@PoliciaEcuador
Cinco provincias costeras restringirán la circulación nocturna durante diez días. Es la cuarta medida de este tipo en 2026, mientras las bandas criminales amplían su presencia hacia la capital.

La persistencia de la violencia vuelve a llevar al Gobierno de Daniel Noboa a restringir la movilidad nocturna en Ecuador. Desde este domingo 1 de noviembre y hasta el día 10, cinco provincias costeras permanecerán bajo toque de queda, en una nueva ofensiva policial y militar contra las organizaciones criminales.

Según informó France 24, la medida rige entre las 00:00 y las 05:00 horas en Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro y Esmeraldas. Durante ese horario solo podrán circular los equipos de emergencia.

Las restricciones incluyen a Guayaquil, principal puerto del país y uno de los epicentros de la crisis de seguridad. Noboa sostiene que el toque de queda busca proteger a la población mientras las fuerzas de seguridad realizan operaciones para ingresar a inmuebles y capturar a presuntos integrantes de bandas.

CUARTA RESTRICCIÓN NOCTURNA DEL AÑO

El Ejecutivo ya había aplicado toques de queda en marzo, mayo y septiembre. Esta cuarta intervención ocurre mientras el crimen organizado mantiene su capacidad para disputar territorios y extender sus actividades.

Lea también Francia suma tercer sábado de protestas por costo de vida

De acuerdo con los antecedentes publicados por France 24, Ecuador cerró 2025 con 9.283 homicidios y una tasa superior a los 50 asesinatos por cada 100.000 habitantes.

Desde 2024, Noboa ha sostenido su estrategia en la declaración de un “conflicto armado interno”, la clasificación de varias bandas como organizaciones terroristas y sucesivos estados de excepción.

Estas herramientas han permitido al Gobierno desplegar militares y restringir temporalmente derechos. Sin embargo, la continuidad de la violencia mantiene bajo presión los resultados de su política de seguridad.

LAS BANDAS TAMBIÉN AVANZAN HACIA QUITO

Aunque las ciudades costeras concentran buena parte de los homicidios, la expansión criminal también alcanza a Quito. La Policía identifica en la capital la presencia de Los Lobos, Los Choneros y Los Tiguerones.

Según la institución, estas organizaciones utilizan el microtráfico para establecerse en los barrios y luego ampliar sus actividades hacia la extorsión, los robos y otros delitos.

En sectores como Solanda, en el sur de Quito, los vecinos han instalado cámaras y rejas para controlar los accesos. La presencia de delincuentes armados también llevó a organizaciones comunitarias a abandonar sus patrullajes nocturnos por temor a represalias.

El Gobierno respondió con un plan que desplegó alrededor de 4.000 policías y militares en accesos y corredores estratégicos de la capital. Durante las primeras seis semanas, la Policía detuvo a más de 300 personas.

Los operativos muestran resultados en algunos sectores. En Solanda, las muertes violentas bajaron de 13 a dos al comparar los primeros nueve meses de 2025 y 2026, según las cifras recogidas por el medio.

PRESIÓN TERRITORIAL Y FRAGMENTACIÓN CRIMINAL

La reducción de la violencia en determinados barrios convive con el riesgo de que las bandas se trasladen hacia zonas con menor vigilancia. La captura o muerte de sus dirigentes también ha coincidido con divisiones internas y nuevas disputas por rutas y economías ilícitas.

La ubicación de Ecuador entre Colombia y Perú, junto con su infraestructura portuaria, ha convertido al país en un punto estratégico para el tráfico internacional de cocaína.

En ese escenario, Quito cumple funciones de tránsito y almacenamiento antes del traslado de cargamentos hacia los puertos. La presencia de estas redes amplía el desafío de seguridad más allá de la costa.

El nuevo toque de queda coincide, además, con uno de los períodos festivos más extensos del año. Durante diez días, los habitantes de las cinco provincias deberán ajustar sus desplazamientos a otra restricción nocturna, mientras el Gobierno intenta recuperar el control de los territorios afectados por el crimen organizado.

 

Comparte en:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email