Corea del Sur dio un nuevo paso en su estrategia de defensa al aprobar un programa para desarrollar y fabricar submarinos de ataque con propulsión nuclear. El proyecto comenzará en 2027 y busca fortalecer las capacidades militares del país frente al avance de las amenazas nucleares y balísticas de Corea del Norte.
Lea También: María Corina Machado apoya declarar vacante presidencia venezolana
La autorización la entregó el comité de revisión de armamento del Ministerio de Defensa surcoreano, que respaldó el programa Jang Bogo N, impulsado por la Administración del Programa de Adquisiciones de Defensa (DAPA).
El plan contempla la construcción de submarinos con propulsión nuclear y armamento convencional. Según las proyecciones oficiales, Corea del Sur espera botar la primera unidad a mediados de la década de 2030 y ponerla en servicio hacia finales de ese periodo o posteriormente.
La iniciativa cuenta con el consentimiento de Estados Unidos y considera pequeños reactores nucleares modulares que el Gobierno surcoreano adquirirá directamente. Estos equipos utilizarán uranio de bajo enriquecimiento, con una concentración inferior al 20%.
Para agilizar el desarrollo, las autoridades eximieron al programa de un estudio preliminar de viabilidad, un procedimiento habitual en las adquisiciones militares. El Gobierno concedió esta excepción en agosto debido al carácter reservado del proyecto.
Un programa que podría superar los 28 billones de wones
La DAPA espera seleccionar al fabricante mediante una licitación pública durante el primer semestre de 2027 y cerrar el contrato antes de diciembre de ese año.
Aunque las autoridades todavía no aprueban el presupuesto definitivo, estimaciones difundidas por la agencia Yonhap proyectan la construcción de al menos tres submarinos de 8.000 toneladas, con una inversión cercana a los 28,9 billones de wones.
Según el Ministerio de Defensa, estas embarcaciones ampliarán las capacidades submarinas del sistema de ataque preventivo Kill Chain, una pieza central de la estrategia de Corea del Sur ante una eventual agresión de Corea del Norte.
El comité también autorizó el desarrollo de una nueva versión del misil táctico superficie-superficie KTSSM-I, conocido como “asesino de artillería”. El nuevo modelo tendrá un alcance 30% mayor que su antecesor.
Este armamento busca neutralizar las posiciones de artillería de largo alcance de Corea del Norte, que podrían amenazar a Seúl y su área metropolitana. Las autoridades proyectan desarrollar el sistema entre 2028 y 2035, con una inversión estimada de 537.000 millones de wones.
A estos proyectos se suman la modernización de las comunicaciones militares, la renovación de las patrulleras portuarias y el reemplazo del helicóptero presidencial por un modelo S-92A Plus de Lockheed Martin.
Con este paquete de iniciativas, Corea del Sur busca modernizar su equipamiento militar y reforzar su capacidad de respuesta frente al escenario de tensión que mantiene con Corea del Norte.







