La junta militar de Birmania se enfrenta a una escalada de ataques en Rangún, la principal ciudad del país, por parte de milicias opuestas al régimen.
Al menos cuatro ataques con explosivos contra objetivos militares se han registrado en Rangún, según informes de medios locales y fuentes de las milicias antigubernamentales. Las fuerzas prodemocráticas afirman haber hundido un buque que transportaba combustible para aviones de combate, aunque no se han confirmado detalles sobre víctimas o daños en los otros ataques.
Las milicias antigubernamentales, como Dark Shadow y las Fuerzas de Defensa del Pueblo del Gobierno de Unidad Nacional (NUG), han reivindicado la responsabilidad de algunos de los ataques. El NUG, que reclama la autoridad democrática en Birmania, ha dirigido sus acciones contra objetivos estratégicos como el buque en el puerto de Htee Tan.
El recrudecimiento de la violencia en Rangún se produce en un contexto de crisis en Birmania, tras el golpe militar de 2021 que acabó con una década de transición democrática. La junta militar ha enfrentado derrotas ante milicias prodemocráticas y étnicas, especialmente después de la «ofensiva 1027» en el estado Shan en octubre pasado.
La escalada de violencia ha provocado la muerte de más de 4.600 personas y la detención de unas 20.000 según la Asociación para la Asistencia de Prisioneros Políticos (AAPP). La situación en Birmania sigue siendo tensa y el futuro del país es incierto.
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