Las reacciones que ha dejado el Caso Macaya.
Tras dar unas cuestionadas declaraciones en el programa Mesa Central de Canal 13, el senador Javier Macaya renunció a la presidencia de la UDI.
En la instancia, se refirió al caso de su padre Eduardo Macaya, quien fue condenado por cometer el delito de abuso sexual.
El parlamentario señaló que estaba «del lado de su padre» y cuestionó además la prueba del video que se presentó en el juicio.
«Es grabado en un entorno familiar, sin su consentimiento y con un video que es bastante editado», acusó.
Durante estos últimos días, diversas voces han dado a conocer su opinión respecto a la situación. A continuación, le entregamos algunas de ellas.
VOCES POLÍTICAS
Tras todo lo ocurrido en los últimos días, diferentes voces dieron su opinión al respecto de la situación, de las cuales la mayoría expresaba su rechazo de una u otra forma.
Por ejemplo, la candidata independiente a la alcaldía de Las Condes, Marcela Cubillos, señaló en diálogo con Radio CNN, lo siguiente:
«Aquí hay una sentencia clara por un delito muy grave en contra de niñas».
«El senador Macaya, en términos personales, tiene todo el derecho a acompañar a su padre, pero yo creo que cuando tú eres una figura política no puedes desdoblarte de esa manera», recalcó.
Tal fue la repercusión de la situación, que hasta el presidente Gabriel Boric se refirió a lo que estaba ocurriendo.
«Cuando una persona, sea un senador, un diputado, mi caso como Presidente de la República, no separamos los roles y justificamos o ponemos en duda decisiones de la justicia, creo que eso le hace mal a las instituciones».
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VOCES EXTERNAS
EX FISCAL CARLOS GAJARDO
Este caso, también ha generado reacciones más allá del mundo político.
Una de ellas es la del exfiscal Carlos Gajardo, quien en una entrevista con el programa 24 Horas de TVN, señaló lo siguiente:
«Si el señor Macaya fuera una persona de la calle y hubiera hecho estas declaraciones, a mí me parece que no tendría ninguna significancia.
Porque uno las entendería como propias de la pena, la rabia, la injusticia que siente una persona cuando se condena a un familiar muy querido».
«El problema es que el señor Macaya no es cualquier persona, es un senador de la república, es la persona que está encargada en nuestro país de hacer las leyes.
Es una de las personas que tiene a su cargo la designación de los ministros de la propia Corte Suprema y del fiscal nacional», recalcó.
«Que una persona con este poder, de este tipo de declaraciones, por supuesto que genera una señal muy confusa y muy negativa para las víctimas».
«En la medida en que se están poniendo en cuesta los videos que están editados, que fueron grabados sin su consentimiento, lo que se está haciendo es una crítica a las víctimas».
«Esa señal dada por una alta autoridad de la institucionalidad es inadmisible», añadió.
SOCIÓLOGO VICTOR MALDONADO
Por su parte, Víctor Maldonado, licenciado en Sociología y magíster en Ciencias Políticas, señaló a Está Pasando lo siguiente:
«Las personas, y en especial los políticos, deben ser juzgados por lo que hacen, no por las faltas de sus parientes.
La situación judicial del padre del senador Macaya debiera ser tratado, en lo posible, en ámbitos bien diferenciados».
«Si el senador hubiera ido a visitar a su padre en su lugar de detención (no ahora que está en su casa) y digiera:
‘Vengo en mi calidad de hijo a acompañar a mi padre’, estaría haciendo algo por completo comprensible», precisó.
Sin embargo, para Maldonado, las declaraciones del ahora ex presidente de UDI, trasladaron «un asunto familiar a su partido».
«Luego de sus declaraciones el que estaba en prisión pasa a su casa con medidas cautelares, establece un vínculo entre ambas cosas en código de privilegio», señaló.
«No se entiende que sea él quien diga que las denunciantes ‘no son las nietas’ y que su progenitor fue grabado ‘en un entorno familiar sin su consentimiento’, como si fuera derecho del abusador autorizar que se filmen sus delitos.
Ahora, deberá contestar por lo que dijo, no por lo que hizo o no su padre».
Por último, para el sociólogo, «alguien muy alterado tomó el micrófono y nadie lo detuvo. Es una falla política grupal y de amistad».







