Cabo Verde cayó 3-2 ante Argentina en el tiempo suplementario, pero se marchó del Mundial 2026 con una actuación que ya queda instalada como una de las grandes sorpresas del torneo. La selección africana, debutante en la cita mundialista, obligó al actual campeón del mundo a jugar 120 minutos y solo un gol en contra al minuto 111 evitó que el partido se definiera en una dramática tanda de penales.
Argentina abrió la cuenta en el primer tiempo con Lionel Messi, quien a los 29 minutos puso el 1-0 y encaminó un partido que, en el papel, parecía favorable para la Albiceleste. Sin embargo, Cabo Verde nunca perdió el orden ni la convicción. Esperó su momento, resistió los ataques argentinos y encontró en Vozinha a una de sus principales figuras.
UNA RESISTENCIA QUE SORPRENDIÓ A ARGENTINA
En el segundo tiempo, el equipo dirigido por Bubista golpeó a los 14 minutos a través de Deroy Duarte, quien marcó el empate y cambió el desarrollo del partido. Desde ahí, Argentina adelantó líneas e intentó resolver el duelo con los ingresos de Julián Álvarez, Nicolás González y Leandro Paredes, pero Cabo Verde sostuvo el empate hasta el final del tiempo reglamentario.
La selección africana entendió sus limitaciones y compitió desde el orden, la intensidad y la paciencia. No necesitó dominar el partido para incomodar a Argentina: le bastó con elegir bien sus momentos y aprovechar cada espacio para llevar el encuentro a la prórroga.
EL ALARGUE LLEVÓ EL DRAMA AL MÁXIMO
En el primer tiempo suplementario, Argentina volvió a ponerse en ventaja. A los 2 minutos, Lisandro Martínez marcó el 2-1 tras un tiro de esquina ejecutado por Messi. Pero Cabo Verde volvió a responder y, a los 13 minutos, Sidny Lopes anotó el 2-2, desatando la incertidumbre en un partido que parecía escapársele al campeón del mundo.
La definición llegó recién en el segundo tiempo extra. A los 6 minutos, una nueva carga argentina terminó con Diney Borges enviando el balón contra su propio arco, decretando el 3-2 definitivo para la Albiceleste.
UNA ELIMINACIÓN CON ORGULLO INTACTO
Lejos de rendirse, Cabo Verde cerró el partido asediando el arco de Emiliano “Dibu” Martínez, con remates de Jamiro Monteiro, Hélio Varela y nuevas aproximaciones que mantuvieron a Argentina bajo presión hasta el pitazo final. El cierre recordó, por momentos, a la final del Mundial de Qatar ante Francia, cuando el campeón también debió resistir hasta el último suspiro.
Cabo Verde se va del torneo con el orgullo intacto. Ninguna selección, ni España ni Argentina, logró derrotarlo en los 90 minutos, una señal del crecimiento competitivo de un equipo que transformó su debut mundialista en una declaración de carácter.
La eliminación duele, pero también abre una puerta. Para la selección de Bubista, este Mundial puede ser el punto de partida de algo mucho más grande.







