El anuncio de Wimbledon marca un antes y un después en la historia del tenis. El All England Lawn Tennis Club confirmó que la próxima edición, programada entre el 29 de junio y el 12 de julio de 2026, contará con un sistema de video review. Este permitirá revisar acciones que hasta ahora quedaban sujetas únicamente al criterio del juez de silla.
A diferencia del conocido “Ojo de Halcón”, que se utiliza para determinar si una pelota entra o sale, el nuevo sistema de Wimbledon apunta a situaciones más complejas. Entre ellas aparecen los dobles piques, toques en la red o interferencias durante el punto. Son jugadas que muchas veces generan discusión y que ahora podrán analizarse en pantalla.
Lee también: Tabilo va por otra sorpresa en Miami: enfrenta a Michelsen
Otro punto relevante es que los jugadores podrán solicitar revisiones sin límite durante el partido. Esto rompe con la lógica de otros deportes, donde las revisiones suelen estar restringidas. Sin embargo, el uso del sistema no será total en todo el recinto. Solo estará disponible en seis canchas: la Central, la 1, 2, 3, 12 y 18.
La decisión no es casual. Wimbledon viene de un proceso de cambios tecnológicos importantes. En 2025 ya había eliminado a los jueces de línea tras casi 150 años, reemplazándolos por el sistema Electronic Line Calling con inteligencia artificial. Ese cambio generó debate inmediato.
Uno de los casos más comentados ocurrió en el duelo entre Anastasia Pavlyuchenkova y Sonay Kartal. En ese partido, una falla obligó a repetir un punto clave, pese a que la pelota había salido claramente. La situación expuso los límites del sistema automático y aceleró la búsqueda de soluciones más completas.
Para esta nueva etapa, Wimbledon también sumará mejoras visuales. Los marcadores electrónicos mostrarán señales claras como “Out” o “Fault”, lo que permitirá al público entender de inmediato las decisiones automatizadas. La idea es reducir la confusión tanto dentro como fuera de la cancha.
En paralelo, el torneo avanza en su expansión estructural. El proyecto en Wimbledon Park permitirá triplicar el tamaño del complejo. Se construirán 39 nuevas canchas de césped y un estadio con capacidad para 8.000 personas. Las obras deberían finalizar en 2030.







