Alejandro Tabilo se emocionó tras su triunfo en Miami y mostró su lado más personal. Luego de vencer a Andrey Rublev, el chileno explicó el contexto emocional que rodeó su actuación.
La victoria ya estaba consumada, pero lo más potente llegó después. El tenista nacional dejó en evidencia que su rendimiento en cancha también está atravesado por un momento personal complejo. Y es que no solo celebró su paso a tercera ronda del Masters 1000 de Miami, sino que también abrió una parte íntima de su presente.
El tenista explicó que han sido semanas difíciles fuera del circuito. La pérdida de un familiar cercano y una situación similar en el entorno de su pareja han marcado su día a día. En ese contexto, el triunfo adquiere un significado distinto. No es solo un resultado deportivo, sino también un desahogo emocional.
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Tabilo dedicó la victoria de manera especial. Reconoció que el partido tuvo una carga adicional y que su pensamiento estuvo con su familia durante todo el encuentro. Sus palabras reflejaron la necesidad de transformar ese momento duro en motivación dentro de la cancha.
El chileno también valoró el respaldo que ha recibido. Destacó el apoyo constante de los hinchas presentes en Miami, así como el seguimiento desde Chile. Ese acompañamiento, según explicó, ha sido clave para sostenerse en un periodo exigente tanto en lo deportivo como en lo personal.
Además, tuvo palabras para su equipo de trabajo. Reconoció el aporte de su nuevo entorno técnico, destacando la confianza que le han entregado en un momento donde necesitaba estabilidad. Esa base ha sido fundamental para competir a alto nivel.
Pensando en lo que viene, el enfoque cambia rápidamente. Su próximo rival será Alex Michelsen, un jugador con el que mantiene cercanía fuera del circuito. Aun así, anticipa un partido exigente, donde deberá mantener la intensidad mostrada en su último encuentro.
En paralelo, su rendimiento ya tiene impacto en el ranking. De momento, el chileno se ubica dentro del top 40 en el ranking ATP, reflejando el peso de su actuación en Miami.







