Internacional

Balotaje en Ecuador: dos modelos opuestos en disputa

Editado de agencias y medios internacionales por Cristian Navarro H.

Periodista

Ecuador
Foto: Luisa González y Daniel Noboa. Publicado en X por @realidades593
Con la tasa de homicidios más alta de América Latina, la seguridad se ha convertido en el eje central del debate electoral.

El próximo 13 de abril, Ecuador celebrará una decisiva segunda vuelta presidencial. La contienda entre Daniel Noboa y Luisa González no solo definirá el futuro inmediato del país, sino que también reflejará el profundo quiebre social, económico y político que atraviesa la nación andina.

Lea también Qué es el Qatargate y por qué complica a Netanyahu

Ambos candidatos representan modelos diametralmente opuestos. Noboa, empresario del sector agroindustrial, propone un enfoque liberal con fuerte impulso a la inversión privada y reducción del tamaño del Estado. González, en cambio, apuesta por un Estado robusto y regulador, con un rol central en la provisión de servicios y la generación de empleo.

“La propuesta de Luisa González parte de un Estado generador de empleo y proveedor de servicios básicos, mientras que Noboa apuesta al sector privado como motor de la economía”, explica Ximena Zapata, investigadora del Instituto GIGA, en entrevista con DW.

Para Johannes Hügel, director en Ecuador de la Fundación Konrad Adenauer (KAS), el escenario revela “una sociedad profundamente dividida entre dos modelos económicos antagónicos”.

SEGURIDAD: LA DEMANDA MÁS URGENTE

Con la tasa de homicidios más alta de América Latina, la seguridad se ha convertido en el eje central del debate electoral. Ambos candidatos han prometido una respuesta firme contra el crimen organizado, aunque con enfoques distintos.

Noboa ha planteado medidas controvertidas como contratar mercenarios extranjeros, reabrir la base militar de Manta y solicitar al gobierno de Donald Trump que catalogue a las bandas criminales como organizaciones terroristas. González, por su parte, propone fortalecer la inteligencia financiera, combatir el lavado de activos y promover la cooperación internacional.

“No hay una planificación adecuada en materia de seguridad”, señala Daniel Pontón, académico ecuatoriano experto en el tema. “Las propuestas presentan áreas grises en cuanto a su viabilidad y carecen de claridad sobre su financiamiento”, agrega.

Para Johannes Groll, de la Fundación Friedrich Ebert (FES), “la crisis de seguridad no se resolverá solo con represión; se necesita una estrategia estructural que aborde causas como la corrupción institucional y el desempleo juvenil”.

ECONOMÍA: EL ETERNO DILEMA ENTRE MERCADO Y ESTADO

El modelo económico es otro de los grandes dilemas. Mientras Noboa propone abrir el país a la inversión extranjera y achicar el aparato estatal, González defiende un rol protagónico del Estado en la economía.

“Las campañas se han centrado más en descalificaciones que en propuestas concretas para resolver problemas como el desempleo, la salud o la educación”, lamenta Zapata. Hügel advierte que sin una estrategia fiscal sólida, el país podría enfrentar un aumento de la deuda y deterioro en los servicios públicos. Pontón coincide: “La economía no se ha debatido en profundidad, a pesar de su impacto en la viabilidad de los programas de ambos candidatos”.

POLÍTICA EXTERIOR: ¿ESTADOS UNIDOS O UNA VÍA ALTERNATIVA?

La política exterior también estará en juego. Noboa ha mostrado una clara inclinación hacia Estados Unidos y organismos como el Fondo Monetario Internacional. Zapata describe esto como una «intervención por invitación». González, en contraste, buscaría una mayor autonomía, privilegiando la cooperación multilateral sin alineamientos automáticos.

“Noboa ha capitalizado su cercanía con Washington, mientras González mantiene una postura crítica, aunque reconoce la necesidad de colaboración internacional”, señala Pontón. Groll agrega que, mientras el primero priorizaría acuerdos con EE. UU. y el FMI, la segunda podría mirar hacia bloques como la CELAC o socios estratégicos como China.

GOBERNABILIDAD EN UN PAÍS FRACTURADO

La campaña se ha desarrollado en un clima de alta polarización y fragmentación política. “Lejos de atenuar las divisiones, las campañas las han profundizado”, advierte Zapata.

Más allá del resultado del 13 de abril, el próximo gobierno de Ecuador deberá enfrentar un Congreso dividido, una institucionalidad frágil y una ciudadanía marcada por el desencanto. Hügel advierte que sin un Legislativo cohesionado, será difícil avanzar en reformas clave, lo que podría agudizar la inestabilidad. Pontón plantea otra interrogante central: ¿cómo gobernarán los candidatos sin mayorías claras en la Asamblea?

Ecuador se encuentra, una vez más, ante una encrucijada. El balotaje definirá no solo al próximo presidente, sino también el rumbo de un país urgido por soluciones en medio de la violencia y la crisis económica.

 

Comparte en:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email