En una acción altamente inusual, agentes del FBI registraron la casa de una periodista del Washington Post, argumentando que formaba parte de una indagatoria sobre filtraciones.
Incautaron ordenadores portátiles, un teléfono y un reloj inteligente.
Así lo informó ese medio, para el cual el hecho supone una importante escalada en las tácticas del gobierno de Donald Trump para obtener información de los medios de comunicación.
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Recordó, además, que una ley de 1980, denominada Ley de Protección de la Intimidad, prohíbe en general las órdenes de cateo al material de trabajo de los periodistas, a menos que los propios reporteros sean sospechosos de haber cometido un delito relacionado con él.
La reportera, Hannah Natanson, ha pasado el último año cubriendo los esfuerzos del gobierno de Trump para despedir a trabajadores federales y reorientar a gran parte de la fuerza laboral del sector público para hacer cumplir su agenda. Muchos de esos empleados compartieron su enfado, frustración y miedo ante los cambios del gobierno.
INFORMACIÓN CLASIFICADA
Una vocera de The Washington Post dijo que la empresa estaba revisando y monitoreando la situación. Los investigadores habían dicho a Natanson que ella no era el objeto de la investigación.
El diario informó que la orden de registro y la declaración jurada del FBI correspondiente indicaban que las fuerzas del orden estaban investigando a Aurelio Perez-Lugones, un administrador de sistemas de Maryland con autorización de seguridad de alto secreto y a quien se acusa de acceder y llevar a su casa informes de inteligencia clasificados que se encontraron en su lonchera y en su sótano.
Según los documentos judiciales, en los últimos meses los investigadores sospechaban que había manipulado ilegalmente información clasificada sobre un país extranjero no identificado.
En un comunicado publicado en las redes sociales, la fiscal general Pam Bondi dijo que el registro ejecutado por el FBI se llevó a cabo a petición del Pentágono, para buscar pruebas en el domicilio de una periodista “que estaba obteniendo y reportando información clasificada y filtrada ilegalmente por un contratista del Pentágono”.
LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Expertos en libertad de expresión condenaron la medida como una escalada agresiva que podría menoscabar la libertad de prensa.
Bruce Brown, presidente del Comité de Reporteros por la Libertad de Prensa, expresó que, “aunque no conoceremos los argumentos del gobierno para superar estos obstáculos hasta que se haga pública la declaración jurada, se trata de una tremenda escalada en las intrusiones del gobierno en la independencia de la prensa”.
The warrant allowing the FBI to raid Washington Post reporter Hannah Natanson’s home is «outrageous,» FPF’s Seth Stern told @richlusc and @jeremymbarr.
«The administration may now be in possession of volumes of journalist communications.»https://t.co/ID50BBGwWf
— Freedom of the Press (@FreedomofPress) January 14, 2026







