Internacional

Hungría deja atrás a Orbán y vuelve a escena visita de Kast

Mario López M.

Boceto referencial de la Visita de Kast a Orbán en febrero de 2026 en Hungría, creado con herramientas digitales
El triunfo de Péter Magyar en Hungría pone fin a 16 años de Viktor Orbán. El cambio de ciclo coincide con la visita del presidente electo José Antonio Kast al país europeo, en una señal que abre preguntas más que certezas.

Hungría da un importante giro y deja atrás a Viktor Orbán y, ello vuelve a poner en escena la ideológica visita de Kast. El candidato de la oposición Peter Magyar, consiguió derrotar al líder ultraderechista en las elecciones legislativas de este domingo 12 de abril.

Fueron más de siete millones los ciudadanos que estaban convocados a sufragar en el país centroeuropeo. Orbán se mantuvo por 16 años en el poder. Analistas coinciden que se trató de una campaña «sucia», donde los escándalos y espionajes, no estuvieron ausentes.

Magyar, registra casi al cierre del conteo (72,4% de los votos escrutados) vence con cierta holgura que es irreversible. Además, se estima que conseguirá unos 138 escaños en el parlamento.

DURA DERROTA

Viktor Orban, fue derrotado junto a su partido Fidesz. Se estima que estaría obteniendo solo 54 escaños con su coalición. En una breve conferencia, el primer ministro saliente declaró que se trató de una “derrota dolorosa pero clara”.

Peter Magyar, reconoció que Orbán le llamó por teléfono para felicitarlo por la victoria. En un par de meses, el líder de Tisza será el nuevo primer ministro del país centroeuropeo.

“Nadie piensa en serio que Tisza vaya a perder, ni Hungría tampoco”. Magyar, un europeísta distinto a su rival que era cercano a Putin, llevó el debate a una disputa “entre el Este y el Oeste.

METEÓRICA CARRERA

Peter Magyar, solo en dos años logró construir un movimiento de oposición capaz de eclipsar al primer ministro nacionalista húngaro. El nuevo líder húngaro, de 45 años, proviene de una familia de políticos conservadores húngaros, se unió al partido de Orbán a principios de la década de 2000.

Tras renunciar al partido oficialista en 2022, Magyar se transformó en un duro crítico de Orbán, sobre todo en materia de corrupción la que era parte integrante de la administración que hoy deja el poder.

Un mes después, anunció la creación de su propio partido, Tisza, que significa Respeto y Libertad en húngaro. Menos de dos años después, su partido quedó en segundo lugar en las elecciones europeas de 2024, con el 30% de los votos.

PUTIN PIERDE UN ALIADO

Orbán ha sido uno de los aliados más importantes de Putin en la Unión Europea. Ha bloqueado distintos proyectos de ayuda a Ucrania, con el veto que le confiere a Hungría ser país miembro del bloque.

Por su parte Magyar, propuso que su país ser aleje del influjo de Moscú: “Somos parte de la Unión Europea, no quiero que estemos ni un poco más cerca de Putin, y encima Orbán ha venido trabajando para él estos cuatro años de guerra”.

EL REFERENTE

La derrota de Viktor Orbán tras 16 años en el poder marca un punto de inflexión en Europa. Hungría deja atrás un modelo político que durante más de una década fue referente para sectores ultra conservadores a nivel global.

El triunfo de Péter Magyar no solo implica alternancia. Representa el desgaste de un proyecto que tensionó su relación con la Unión Europea y que fue cuestionado por su manejo institucional. Incluso, llamó la atención recientemente por su fuerte sometimiento a la Rusia de Putin.

En ese contexto, el resultado electoral trasciende lo local. Habla de un ciclo que se cierra.

LA VISITA

El cambio de gobierno en Hungría coincide con la reciente visita el pasado 4 de febrero del presidente electo José Antonio Kast a ese país. Un viaje que, más allá de su carácter protocolar, adquiere una dimensión política inevitable.

Orbán no fue un mandatario más. Fue un referente ideológico para parte de la derecha internacional, incluido el mundo político que Kast ha representado en Chile.

Por eso, la coincidencia temporal instala una pregunta incómoda. ¿Qué sentido tenía viajar a un país cuyo modelo político es resistido, no reportaba nada a Chile y que ahora derrotado en las urnas?

ENTRE IDEOLOGÍA Y REALIDAD

La política exterior suele exigir pragmatismo. Las relaciones entre Estados no dependen exclusivamente de afinidades ideológicas, sino de intereses estratégicos.

Sin embargo, en este caso, la lectura parece distinta. El viaje a Hungría no responde a un vínculo comercial relevante ni a una relación bilateral prioritaria para Chile. La señal, entonces, se interpreta más en clave ideológica que estratégica.

 

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