Un informe acusó a la administración de Donald Trump de deportar a padres migrantes sin sus hijos y sin ofrecerles la posibilidad de decidir qué hacer con ellos, en una práctica que contravendría las propias políticas del gobierno estadounidense.
La investigación, elaborada por la Comisión de Mujeres Refugiadas y Médicos por los Derechos Humanos, recogió testimonios de decenas de padres deportados a Honduras, además de entrevistas con médicos, psicólogos, funcionarios y trabajadores de centros de acogida. El estudio concluyó que muchas personas fueron expulsadas pocos días después de su detención, sin tiempo para organizar el cuidado de sus hijos.
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Según el informe, varios padres quedaron obligados a dejar a sus hijos al cuidado informal de familiares o amigos también expuestos a la deportación. En otros casos, la separación afectó incluso a bebés y niños pequeños. Una madre de 22 años denunció que las autoridades la enviaron a Honduras sin su hija de dos años y que nunca le ofrecieron la opción de llevarla consigo.
TESTIMONIOS DE SEPARACIONES Y ANGUSTIA
Los investigadores también documentaron cuadros severos de angustia emocional en mujeres embarazadas y puérperas recién deportadas, con síntomas de ansiedad y pánico. Zain Lakhani, director de derechos y justicia para migrantes de la WRC, sostuvo que los agentes de ICE no estarían preguntando por los hijos de las personas detenidas ni asegurando condiciones de cuidado seguras antes de ejecutar las deportaciones.
Michele Heisler, médica de PHR, afirmó que varios padres intentaron explicar a los funcionarios que tenían hijos, pero estos los ignoraron. Según relató, las autoridades detuvieron a algunos un día y los expulsaron apenas dos días después, sin acceso a abogados ni posibilidad de coordinarse con el otro progenitor o con familiares.
IMPACTO PSICOLÓGICO Y OBSTÁCULOS DE REUNIFICACIÓN
El informe advierte que estas separaciones generan un fuerte impacto psicológico tanto en padres como en niños, especialmente en menores de corta edad. También plantea que, una vez deportados, los procesos de reunificación se vuelven costosos, lentos y, en muchos casos, casi imposibles.
El Departamento de Seguridad Nacional negó la separación de familias y aseguró que los padres pueden optar por viajar con sus hijos o dejarlos al cuidado de una persona de confianza; sin embargo, los testimonios recopilados por los investigadores contradicen esa versión.
CAMBIOS EN POLÍTICAS Y RECOMENDACIONES
El estudio además recuerda que en julio de 2025 la administración Trump modificó su directiva sobre padres detenidos, debilitando resguardos previos y eliminando criterios que obligaban a considerar la condición de padre o tutor legal antes de decidir una detención o deportación.
Frente a este escenario, el informe instó al Congreso de Estados Unidos a consagrar protecciones para las familias migrantes, pidió al DHS reforzar la identificación y protección de personas vulnerables bajo custodia de ICE, y llamó al gobierno hondureño y a organismos internacionales a fortalecer la asistencia para la reunificación familiar y la atención de salud mental.
En los Estados Unidos los inmigrantes no tienen derecho a un abogado, ni siquiera los niños cuyos padres han sido deportados, y tienen que defenderse a sí mismos en los tribunales de inmigración, aunque apenas estén aprendiendo a hablar. En estas circunstancias, 9 de cada 10… pic.twitter.com/Wl6uzwdF62
— Víctor Egío (@EgioVictor) January 27, 2026





